“Esperamos que la palabra valga como vale en el campo”, dijo Chemes
El entrerriano Jorge Chemes, titular de Confederaciones Rurales Argentinas, fue uno de los dirigentes que el lunes pasado se sentó en la mesa con el Presidente de la Nación para hablar sobre las retenciones en los términos en que quedaron incorporadas en la ley de solidaridad social y reactivación productiva sancionada por el Senado hace prácticamente una semana.
Junto a Chemes, estuvieron Daniel Pelegrina de Sociedad Rural Argentina, Carlos Ianizzotto de Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (Coninagro), y Carlos Achetoni de Federación Agraria Argentina (FAA), todos integrantes de la Mesa de Enlace.
Tal como se informó públicamente, el dirigente de CRA confirmó que plantearon al presidente de la Nación, Alberto Fernández, el rechazo a las retenciones. “Ya demostramos que sin este impuesto distorsivo de los derechos de exportación producimos más y mejor”, publicó horas después del encuentro.
Chemes compartió información en su muro de Facebook, desde donde hizo saber que “nos llevamos la promesa de una revisión de la ley y la posibilidad de contemplar a pequeños productores y a los que trabajan la tierra lejos del puerto porteño”. Señaló que “la política está hecha de gestos y símbolos” por lo que agregó que “esperamos que las medidas se tomen pronto”.
En las jornadas previas a este encuentro, el dirigente entrerriano había recibido solicitudes formales para realizar un cese de comercialización desde los productores de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, Santa Fe, San Luis, Tucumán y Entre Ríos,
“Trajimos la voz de los productores que esperan una respuesta que oxigene las asfixiadas economías regionales, y que contemplen el financiamiento, moratorias y herramientas para hacer cada día mejor, lo que sabemos y nos gusta hacer: trabajar la tierra”, comentó.
Chemes, tras el encuentro con Fernández, ubicó las decisiones políticas en “la cancha del gobierno” y advirtió que “en la nuestra, juega un equipazo que va desde el norte hasta el sur del país, produciendo recursos genuinos y alimentos. Esperamos que no nos corran el arco y que la palabra valga, como vale en el campo”.
Tan pronto como finalizó el encuentro el lunes pasado, el titular de Confederaciones Rurales Argentinas, anunció a los medios de comunicación que hablaría con los representantes de las diferentes confederaciones que conforman la entidad, para revertir el pedido que habían realizado de organizar en los próximos días un cese de comercialización de 48 horas.
“Nos vamos de la reunión con la sensación que en esta mesa de diálogo y trabajo con el Presidente y los ministros, se puede abrir una nueva etapa de convivencia con el gobierno”, había manifestado
POSICIONAMIENTO. El 18 de diciembre, en un comunicado hecho público, la organización que preside Chemes, había evaluado los derechos de exportación y el impacto en el campo.
Entonces, consideró que “los nuevos máximos harán sentir su peso e impactarán directamente en la productividad, ya que la capacidad de reinversión de frente a la próxima campaña será menor y los paquetes tecnológicos a invertir serán readecuados a la baja. Esto ya lo vimos, lo vivimos y lo sufrimos en nuestra historia reciente, estimar lo que se va a recaudar por un aumento de alícuota solamente pensando que la producción es una constante, y dicha medida no tendrá consecuencias en la producción, es un error de análisis garrafal”.
CRA expresó que “los Derechos de exportación destruyen la capacidad productiva, la generación de empleo, la capacidad de «Buffer» frente a situaciones climáticas adversas afectando la resiliencia del productor en una industria que es a cielo abierto”.
El planteo de la entidad es que “el Estado ya no es un socio solo en las ganancias, distorsiona con los derechos de exportación también el precio pagado al productor en forma directa, lineal y con la misma intensidad, cualquiera sea el resultado económico de su proceso productivo, siendo los productores, justamente los más afectados”.
En consecuencia, la advertencia que formula indica que “los impuestos regresivos si perduran en el tiempo provocan dos consecuencias sobre los productores, a corto plazo una baja en los niveles de producción, a largo plazo la salida del productor del sector, siendo ´un juego de suma cero´».
Y en el análisis realizado, concluye que “con este nivel de Derechos de Exportación en 23 campañas, el Estado se lleva el equivalente al valor de tu campo”.
Nueva dinámica tributaria
Apenas se conoció la intención del gobierno nacional en materia de retenciones, Jorge Chemes salió al cruce a pedir una “nueva dinámica tributaria”. El dirigente sostiene que «el campo puede generar mucho más sin estas medidas y lo hemos demostrado. Con retenciones, desfinanciamiento, sin infraestructura y sequía el panorama es pésimo”. De ahí el cuestionamiento porque “los gobiernos se empeñan en secar el bolsillo del que siempre pone” y sostener que “es tiempo de pensar una nueva dinámica tributaria, una misma política impositiva para todos los segmentos de la economía y que la política entienda que el ejemplo siempre empieza por casa”.
El Diario (Entre Ríos)