SUPLEMENTOS RURALES

Etanol. La actividad de la industria ya alcanzó el nivel anterior a la pandemia

CÓRDOBA.- Después de la polémica generada en torno a la nueva ley de biocombustibles aprobada por el Congreso e impulsada por el kirchnerismo, las firmas productoras de etanol de maíz están trabajando a capacidad plena con una demanda de las petroleras que ya alcanza el nivel prepandemia. De todos modos, siguen abiertas las negociaciones porque las empresas reclaman que se fije el precio a partir de una fórmula y que se aumente el corte del actual 12% a 15%. Hay interés en una experiencia que se lleva adelante en Córdoba para ir al 85 por ciento de corte.

En lo que hace al precio, el decreto 717/21 -que se basó en la resolución 852- lo estableció en $59,35 por litro, valor que se actualizará en función del precio promedio de la nafta de YPF en Ciudad de Buenos Aires. Los productores entienden que debe fijarse sobre una fórmula que contemple los costos de producción y una rentabilidad “razonable” que ronda el 12% anual en dólares. Hoy está por debajo.

También plantean que debe especificarse cuándo se debería avanzar en la “sustitución de importación de nafta” de la que habla la ley. Directamente entienden que no se debería importar, sino aumentar el corte a 15% ya que hay capacidad instalada para satisfacer ese nivel.

Víctor Accastello, subgerente general de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) y directivo de Acabio, la principal planta etanolera de maíz del país y de Córdoba, dijo a LA NACION que se registra una demanda “excepcionalmente alta” de parte de las petroleras. La adjudica a un mayor uso de vehículos particulares por sobre el transporte público y a que el precio del etanol está “relativamente bajo” respecto de las naftas refinadas o importadas.

Desde Bio4, su directivo Manuel Ron coincidió en que la industria está trabajando “a pleno, con máxima capacidad”.

“Estamos entregando con el precio existente que ya tiene varios meses y esperando que se descongelen los precios de los combustibles para que se mueva -describió-. Los pedidos de las petroleras son importantes porque han recuperado ventas y demandan más volumen”.

Claudio Molina, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno, ratificó que el congelamiento del precio de las naftas “hace que la compra del bioetanol esté muy activa; la base es económica. No es que la nueva ley sea positiva, la clave es la conveniencia del precio”, dijo. Agregó: “La industria del bioetanol de maíz no coincide con el planteo de la (industria de la) caña, que pidió seguir el precio de la nafta”.

Campo – La Nación – Gabriela Origlia