SUPLEMENTOS RURALES

Fertilización campaña fina. En camino hacia una nutrición más balanceada y sustentable

El consumo de fertilizantes viene creciendo de forma sostenida en los últimos 5 años, hasta alcanzar el récord de las 5.4 millones de toneladas en 2020. Pero solamente se repone entre el 40 y 50% de lo que se extrae del suelo en cada cosecha. Pero este año las condiciones vuelven a ser favorables para la campaña fina que ya se inició con la siembra de verdeos de invierno y algunos lotes de trigo. “Venimos de cinco años de crecimiento. Al principio fue una recuperación de los años anteriores pero los últimos 3 años fueron récord”, comenzó explicando Jorge Bassi, vicepresidente 2º de Fertilizar Asociación Civil.

Según explicó, esto se logró debido al auge de la superficie de las gramíneas (trigo, cebada y maíz) que son los cultivos que más se fertilizan y esto empuja a un mayor uso de fertilizantes. Además, aclaró, que se corrigió la dosis en trigo para recuperar los niveles de proteína en trigo. “Esto ha sido clave para que Argentina logre buenos precios en mercados que exigen calidad”, apuntó.

Para Bassi, este tercer año consecutivo de crecimiento deja un aprendizaje en el productor. “Apostar de otra forma en el fertilizante. Se dio cuenta que es un buen negocio hacer un cultivo bien fertilizado y transformar ese fertilizante en trigo, cebada y maíz”, dijo.

En este sentido, remarcó que hay buenas expectativas para este año. “Pese a que los precios internacionales son muy buenos, que mejoran los márgenes por hectárea al productor, la relación insumo-producto no varió con respecto al año pasado porque también los valores de los fertilizantes se incrementaron”, remarcó.

Tomando un valor del trigo puesto en campo a cierre de marzo, la relación insumo-producto era de 3,6 kilos en el caso de la urea y en 4,4 kilos en fosfato diamónico.

“¿Queda camino para mejorar en rendimiento?”, se preguntó Bassi. “Quedan brechas de rinde interesantes según los trabajos de Fertilizar y de Juan Pablo Monzón (Investigador de la Universidad de Nebraska-Lincoln, Estados Unidos y del CONICET), quien utilizando otra metodología, también encontró brechas muy importantes. Y esa mayor brecha es explicada por deficiencias nutricionales”, dijo haciendo referencia que estos datos se mostraron en la primer jornada del Simposio de Fertilizar.

fertilizantes 

Precisamente, la organización trabaja con 4 tratamientos de fertilización en trigo en lotes de productor. Un tratamiento sin fertilizar, uno con un manejo frecuente (que representa el manejo de los productores), otro con una recomendación de fertilización media, y uno completo para lograr alto rendimiento. El resultado en el alto rendimiento fue de 4.500 kilos/ha, 895 kilos superiores al manejo de los productores.

La mirada de un productor

Javier Belligoi es un productor que hace agricultura y ganadería en la localidad bonaerense de Junín, y apuesta a una fertilización balanceada porque los resultados positivos “los palpa” campaña a campaña.

Produce trigo, soja y maíz, con la rotación clásica, pero en los lotes con mejor aptitud agrícola comenzó a intensificar aún más: trigo, soja y maíz, dejando de lado la soja. De todas maneras, reconoció que este proceso lo interrumpió. Desde sus comienzos en 2002 y hasta el 2008, había encausado una línea de trabajo en relación a los fertilizantes.

Pero luego de la recordada resolución 125, con retenciones altas, mercados intervenidos, y desdoblamiento cambiario, tuvo que interrumpirlo.

Luego, a partir del 2015, volvió a apostar a la tecnología tras la eliminación de las trabas comerciales. Básicamente, apunta a aplicar 300 kilos de urea. En el caso del trigo, es al voleo y divide la aplicación 50% a la siembra y el otro 50%, en macollaje. En el caso del maíz, refertiliza con fertilizante líquido.

Asimismo, en fósforo, recordó que su tesis fue sobre las respuestas de soja en la fertilización fosforada, encontrando respuestas muy positivas y rentables. Por eso, a partir de ahí, este nutriente nunca falta. Y ahora, sostuvo que está probando en ensayos aplicar fósforo con zinc y por el momento fueron positivos.

En el manejo de campo, aplican fósforo previo a cada campaña y luego puntualizan en cada cultivo para devolver al suelo los nutrientes que se extrajeron de la cosecha previa. “La mayoría de los suelos están en 10 ppm mientras que en 2010 seguro estaban en alrededor de 6 ppm”, sostuvo.

Así, pudo estabilizar los rindes de soja en 4.500 kilos, de maíz en 10.000 a 12.000 kilos y los de trigo, por encima de los 4.500 kilos. “En trigo logro buenos rindes con buena calidad comercial”, apuntó.

Por último, sostuvo que los precios de los fertilizantes subieron en dólares pero como también los granos tuvieron un alza importante, la relación insumo-producto es favorable.

Rural – Clarín – Esteban Fuentes