Fertilización. En el camino del crecimiento
Por Francisco Llambías y María Fernanda González Sanjuan.
Luego de varios ciclos agrícolas favorables para la inversión en tecnología de fertilización, que permiten establecer un punto de partida más adecuado para el logro de elevados niveles de rendimiento de los cultivos preservando el recurso suelo, ya está en la línea de largada la campaña 2022-23. Esta campaña se presenta con importantes focos de incertidumbre que desafían los criterios de fertilización utilizados y ponen en blanco sobre negro aquellos que supieron aprovechar la virtud de nuestros suelos de acumular fertilidad versus los que no.
El conflicto armado Rusia-ucrania, cuyas implicancias aún no se terminan de visualizar en todo su alcance, compromete la producción de granos e impactan en la producción de materias primas y fertilizantes. A esta clara caída de la oferta se suman los inconvenientes financie-ross internacionales y las dificultades locales para la importación de fertilizantes y agroquímicos necesarios para la producción argentina.
Más allá de la coyuntura, que es realmente desafiante, quienes formamos parte del sector ponemos el foco en producir más y mejor. Más, porque pensamos que de esa manera contribuimos a la producción de alimentos para la Aargentina y el mundo. Y mejor porque nos ocupa producir minimizando el impacto de la producción sobre el recurso suelo y el ambiente.
Está científicamente comprobado que se puede lograr un alto nivel de producción agronómica en forma sustentable, es decir, producir altos niveles de rendimiento cuidando tanto el suelo como el ambiente.
En este sentido, recientemente, un grupo de científicos y profesionales argentinos con el apoyo de instituciones nacionales e internacionales, presentaron la “Declaración de Buenos Aires sobre la Brecha de Nutrientes en Argentina”.
Este trabajo que llevó más de dos años reveló que las aplicaciones actuales de nutrientes no alcanzan para aumentar la producción, sino que tampoco alcanzan para detener el deterioro, y menos aún, para recuperar el desbalance y revertir la situación de “minado de nutrientes de nuestros suelos”.
“Las aplicaciones actuales de nitrógeno, fósforo y azufre a nivel promedio en Argentina no son suficientes para cerrar la brecha de rendimiento en los principales cultivos y, en la mayoría de los casos, los balances negativos indican exportación neta de nutrientes de los suelos”, dice la declaración firmada por más de 29 científicos y técnicos de todo el país.
El trabajo enumera 11 puntos. El primero destaca la posición “comparativamente ventajosa” de la Argentina sobre la posibilidad única que tiene nuestro país de aumentar la producción de los principales cultivos con una nutrición ajustada y adecuada. Y luego alerta sobre cuestiones claves: resalta que la aplicación “deficitaria” o insuficiente de nutrientes degrada “las propiedades biológicas, químicas y físicas del suelo”. Además demuestra “el costo de oportunidad de no producir un mayor rendimiento” que se podría alcanzar aplicando correctas prescripciones agronómicas de manejo.
Po eso, frente a todas las incertidumbres, pensando en el presente y proyectándonos hacia el futuro, en un país con mayor producción, más sustentable en lo ambiental y en lo económico, promovemos ser más exigentes en el uso de técnicas de diagnóstico de fertilización como herramienta clave para decidir cuál es el nivel más adecuado de nutrición de los cultivos.
En esta edición especial proponemos hacer un análisis del escenario actual, teniendo en cuenta aspectos como la relación insumo-producto, pero también haciendo una diferenciación entre el “precio” y el “valor” en la aplicación de nutrientes. Además, podrán leer notas técnicas realizadas por especialistas de todas las regiones agrícolas de la Argentina sobre estrategias de fertilización, en especial para los cereales de invierno ya que estamos a pocos días del comienzo de la siembra; la importancia de hacer cultivos de servicio pensando en una visión sistémica de la producción; y se comparten las experiencias de productores que se animaron a construir ambientes y “achicar brechas”.
Los invitamos a sumarse al desafío de producir más y mejor con el propósitode ser cada día más eficientes, para lograr buenos niveles de producción de alimentos en forma sustentable.
Podemos ser más exigentes en el uso de técnicas y herramientas de diagnóstico para la aplicación de fertilizantes
Frente a todas las incertidumbres, es posible ser sustentable en lo ambiental y en lo económico
Los autores son presidente y gerente ejecutiva de Fertilizar AC, respectivamente
Campo – La Nación