Fertilización. Una herramienta ayuda a definir la mejor estrategia de nutrición nitrogenada en trigo
El trigo es uno de los cultivos de mayor importancia en Argentina, ya sea por su productividad como por la calidad de sus residuos (relación C:N relativamente alta (80:1)), que junto a su sistema radicular, ayudan a mejorar la estructura del suelo. Cerca del 30% de las variaciones de rendimiento en regiones trigueras argentinas son explicadas por el manejo de la nutrición, y el nitrógeno (N) y el azufre (S) condicionan la obtención de altos contenidos de gluten y proteínas en grano. Las estrategias de nutrición basadas en las Mejores Prácticas de Manejo (MPM) como son la dosis adecuada, la elección de las fuentes y la aplicación de las mismas en la forma y momento correcto, resultan en una mayor eficiencia de uso del nitrógeno (EUN), mayor eficiencia del uso de agua disponible y un buen balance de nutrientes. Esto asegura un mayor rendimiento y el desarrollo de cultivos más tolerantes o menos afectados por enfermedades foliares.
Los distintos planteos de manejo productivo del cultivo a lo largo del país, están expuestos a una gran variabilidad de clima y suelos que, junto a otros factores como la presencia de adversidades bióticas y abióticas, conforman el ambiente de producción. Dentro de una zona, con el mismo planteo tecnológico, se pueden obtener resultados diversos dependiendo de variables tales como el tipo de suelo, el contenido de agua disponible al momento de la siembra, y el clima de la campaña, entre otras.
Para determinar la dosis adecuada de N es fundamental el uso de herramientas de diagnóstico que ayudan a definir la estrategia de fertilización pensando en las necesidades del cultivo, la eficiencia de uso de los nutrientes y el cuidado del medio ambiente, reduciendo el riesgo en la toma de decisión. Una de ellas es Triguero, desarrollada de manera conjunta por CREA, FAUBA y Profertil, la cual está calibrada y validada con más de 200 ensayos a campo realizados en todas las regiones productivas de Argentina. Cada núcleo cuenta con registros climáticos históricos y mapas de suelo del INTA, incluyendo descripción de series y topo-secuencias de los paisajes predominantes.
Triguero es una herramienta útil para calcular curvas de respuesta a diferentes estrategias de fertilización nitrogenada y para determinar la influencia de distintos factores como el suelo, el agua inicial y el clima de la campaña, permitiendo analizar la variabilidad de resultados de diferentes planteos tecnológicos en diferentes escenarios. El uso de series climáticas históricas, además, posibilita analizar los resultados en términos probabilísticos.
Por otra parte, Triguero facilita el análisis en términos de rendimiento y respuesta económica, del impacto generado por la fecha de siembra, la deficiencia de otros nutrientes como el fósforo (P) y el azufre (S), la influencia de las enfermedades foliares, o un cambio en la variedad utilizada. Así, permite analizar y comparar la magnitud del impacto de los distintos factores que afectan la productividad y resultado del cultivo, transformándose en una herramienta de valor para la toma de decisiones.
La herramienta se puede descargar aquí: https://www.profertil.com.ar/index.php/sustentabilidad/agricultura-sustentable/agtech/
Rural – Clarín