SUPLEMENTOS RURALES

Hubo daños de gran magnitud para los viñedos de Mendoza por el inusual frío

MENDOZA.- La tierra “del sol y del buen vino” vive jornadas complicadas en la producción. Las condiciones meteorológicas le están jugando una mala pasada a la futura cosecha de los diversos frutales, principalmente la vid. Esta semana, las fincas tuvieron duros contratiempos: se registraron heladas tardías, las cuales provocaron daños de magnitud en zonas clave de la geografía cuyana, especialmente en el Valle de Uco y en el sur provincial. Sin embargo, en la Patagonia y el Norte argentino también se evidenció el impacto de los bajos registros térmicos.

De acuerdo con un relevamiento realizado por LA NACION, en base a lo alertado por los productores, las estimaciones en pérdidas generales llegan al 20% en Mendoza, aunque hay sitios clave de la geografía local donde el golpe supera en promedio el 50%, dependiendo de la activación que se pudieron realizar de los sistemas de defensas en los campos. En tanto, en la Patagonia, ya sea en fincas de Neuquén, sobre todo en la localidad de San Patricio del Chañar, y Río Negro, las pérdidas también fueron de una magnitud similar. Asimismo, se registraron efectos negativos en tierras productivas de Cafayate, en Salta. “Han sido días desastrosos”, comentaron a este diario los productores damnificados por las heladas.

El sistema frontal pronosticado para el domingo, que trajo temperaturas de más de 3 grados bajo cero, golpeó con fuerza a los cultivos, sobre todo viñedos, pero también se evidenció en durazneros y ciruelos.

En Mendoza, las zonas más afectadas del Valle de Uco fueron Paraje Altamira y El Cepillo, en San Carlos, así como Vistaflores y Agua Amarga, en Tunuyán. “Días muy tristes, con daños bastante marcados en estas zonas del Valle de Uco. Hay fincas donde las heladas arrasaron”, comentaron ingenieros y enólogos consultados por LA NACION, donde hubo puntualmente viñedos que perdieron más del 80% de la producción.

“Las últimas dos noches [por el miércoles] han sido muy dañinas para el sector vitivinícola de todo el país, desde los Valles Calchaquíes hasta el Alto Valle, en Río Negro y Neuquén. Hubo daños, en ambos casos, de hasta el 100%, con una de las peores heladas en los últimos 15 años. Estamos todavía dimensionando el daño, sin dudas una muy mala noticia para los productores y bodegas de todo el país”, expresó a LA NACION Francisco Do Pico, vicepresidente de Bodegas de Argentina. “Fue terrible. Nunca tuvimos en el Valle de Uco, las zonas más afectadas fueron Paraje Altamira, El Cepillo, Vistaflores y Agua Amarga, entre otras una helada tardía tan fuerte. Hay fincas que las peló”, agregó, en tanto, a este medio un productor de Neuquén.

También el impacto se sintió con fuerza en el sur mendocino, sobre todo en San Rafael y General Alvear, donde la temperatura mínima alcanzó -3.5ºc. Allí, los diversos tipos de frutales se vieron afectados por el fenómeno climático tardío, que podría repetirse a mediados de noviembre, según advierten los especialistas.

“Con suerte me quedará, con viento a favor, el 50% de la ciruela. El año pasado saqué 40 toneladas, mientras que ahora no llegaremos a las 20 toneladas. Me salvé con los membrillos, pero con la ciruela me reventó”, contó a LA NACION el productor Cristian Bonini, de General Alvear, en el sur mendocino.

Campo – La Nación – Pablo Mannino