Malezas. Un manejo para las aplicaciones posemergentes
Por Antonella Beccari.
En el centro sur de Córdoba comienzan a aparecer los escapes de malezas en los cultivos estivales. Son las que no fueron totalmente controladas por los preemergentes, como Eleusine indica, sorghum halepense, Echinocloa colona, Borreria verticilata, Gomprhena sp, Commelina erecta y la siempre presente Amaranthus sp. Este escenario hace que se deban realizar aplicaciones de diferentes productos posemergentes. Las premisas de dichas aplicaciones son controlar la maleza con el menor tamaño posible y lograr un caldo homogéneo, con productos que presenten buena compatibilidad tanto física como química, obteniendo de esta manera dosis homogéneas que reduzcan los riesgos de fitotoxicidad y el impacto ambiental.
Como jefa de Productos de la empresa red Surcos recomiendo, además, rotar principios activos que se complementen a los utilizados en preemergencia.
En cuanto al control de amaranthus, una de las malezas más problemática y de mayor presencia en la zona núcleo, las recomendaciones consisten en realizar aplicaciones con un tamaño de maleza no mayor a 10 cm (ya que se encuentra en su estadio más susceptible y con menor cantidad de puntos de crecimiento) e intentar realizarlas en horas de la tarde-noche, que es el momento de menor exigencia ambiental para la aplicación de herbicidas.
Otro aspecto muy importante es lograr la mayor cantidad de impactos por centímetro cuadrado y para esto deben elegirse las pastillas adecuadas, preferentemente de abanico plano. nuestro rol de ingenieros agrónomos resulta fundamental, debiendo seleccionar y dosificar correctamente los productos y tecnologías a utilizar, considerando los índices de impacto ambiental que nos permitan discernir entre las diferentes formulaciones que ofrece el mercado y garantizar la máxima efectividad en los tratamientos, logrando de este modo aplicaciones más sustentables.
Resulta muy importante llevar a cabo la correcta planificación de cada una de las aplicaciones a realizar en cada establecimiento. Por eso es importante en cada recorrida reconocer la problemática propia de cada lote, identificando y jerarquizando a cada una de las especies presentes para armar un plan de acción con dosis y productos que se ajusten de la mejor manera a las circunstancias.
La premisa fundamental debe ser reducir año a año el aporte al banco de semillas de malezas en el suelo para poder disminuir la presencia de especies problema de forma paulatina. Esto solo puede lograrse conjugando la mayor cantidad de información, tecnologías y herramientas disponibles.
La autora es jefa de Productos de Red Surcos para Córdoba y el sur de Santa Fe
Campo – La Nación