PANORAMA AGRÍCOLA SEMANAL

PANORAMA AGRÍCOLA SEMANAL

En el balance de la semana el trigo volvió a ser el producto destacado por sus subas en Chicago y en Kansas ligadas a la previsión de menores cosechas en Estados Unidos, en Canadá y en Rusia. Pero también hubo subas para el maíz, porque buena parte de los operadores cree que será imposible alcanzar el nivel de rindes previsto por el USDA por el déficit de humedad que se mantienen en amplias zonas agrícolas del Medio Oeste y de las Grandes Planicies. En cambio, la soja terminó la semana con leves bajas, por la expectativa de que un cambio en el patrón climático en agosto ayude a los cultivos en su misión de expresar el potencial de rinde. La nueva semana tendrá el jueves la publicación del nuevo informe mensual del USDA, donde el mercado espera ver cambios diversos que, en general, apuntarían a resentir la oferta, particularmente, de cereales. En el mercado local hubo mayoría de alza, con el trigo también como el producto destacado.

Indicadores exógenos que impactan sobre los precios

 

Viernes 6 de agosto

Viernes 30 de julio

Variación en %

Petróleo

68,28

73,95

-7,67

Dólar/Euro

1,1759

1,1871

-0,94

Real/Dólar

5,2301

5,2108

+0,37

Peso/Dólar*

96,70

96,49

+0,22

*Tipo de cambio Comprador (cotización divisa) del Banco Nación

SOJA

Levemente alcista resultó la semana para los precios de la soja en el mercado doméstico, donde las propuestas de los compradores subieron de 330 a 335 dólares por tonelada (de 31.842 a 32.395 pesos) para la zona del Gran Rosario, para Bahía Blanca y para Necochea.

Para el viernes el FAS teórico de la soja fue calculado por el Ministerio de Agricultura de la Nación en $ 31.912, mientras que para el lunes fue fijado en 31.963 pesos. En su última referencia semanal, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) relevó el FAS teórico de la soja para la industria aceitera exportadora en 324,20 dólares por tonelada, equivalentes a 31.411 pesos. El valor FOB del poroto de soja en los puertos argentinos pasó de 531 a 533 dólares por tonelada; el del aceite, de 1315 a 1258 dólares, y el de la harina, de 378 a 388 dólares por tonelada. En el Golfo de México la variación semanal del FOB del poroto de soja fue de 554,68 a 557,43 dólares por tonelada.

También fueron leves las mejoras en el Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones septiembre y noviembre de la soja sumaron un 0,39 y un 0,44%, al pasar de 336,70 a 338 y de 338,50 a 340 dólares por tonelada.

En cuanto a la soja de la próxima cosecha, las propuestas de los compradores pasaron de 300/310 a 310/313 dólares por tonelada para el Gran Rosario; de 300/305 a 310 dólares para Bahía Blanca, y de 300/305 a 305 dólares por tonelada para Necochea.

En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 4 de agosto al 16 de septiembre, la BCR marcó que deben salir desde el Gran Rosario 296.000 toneladas de poroto de soja, 1.851.279 toneladas de harina y 316.575 toneladas de aceite; desde Bahía Blanca, 363.000 toneladas de poroto, 15.000 toneladas de harina y 5000 toneladas de aceite; desde Necochea, 166.785 toneladas de poroto, 26.000 toneladas de harina y 48.000 toneladas de aceite, y desde otros puertos, 133.118 toneladas de poroto y 13.030 toneladas de harina.

 

Pese a subir en 4 de las 5 ruedas, los precios de la soja terminaron la semana con un saldo levemente bajista, dado que los contratos septiembre y noviembre en Chicago resignaron un 0,83 y un 0,93%, al pasar de 498,06 a 493,93 y de 495,76 a 491,17 dólares por tonelada. La mejora en el estado de los cultivos relevada el lunes tras el cierre del mercado; la chance de lluvias algo más amigables con los cultivos durante el presente mes, clave para la formación del rinde futuro, y una actividad de la demanda china más calma de la que resultaría deseable fueron los factores que atentaron contra la firmeza de las cotizaciones, en un tiempo que se caracteriza por la volatilidad.

En orden cronológico, en su ponderación sobre la condición de los cultivos el lunes el USDA relevó un 60% de la soja en estado bueno/excelente, por encima del 58% de la semana pasada, pero aún lejos del 73% vigente un año atrás. El dato oficial contrastó con el 57% previsto en promedio por los privados. Atravesó la floración el 86% de las plantas, frente al 76% de la semana anterior, al 84% de igual momento del año pasado y al 82% promedio. Formó vainas el 58% de los cultivos, contra el 42% del reporte anterior, el 57% de 2020 y el 52% promedio.

Situación en los tres Estados que más soja sembraron:

Estado

Condición actual

Semana pasada

Año pasado

Illinois

67%

64%

76%

Iowa

61%

61%

73%

Minnesota

34%

36%

84%

El jueves el USDA volvió a ratificar por cuarta semana consecutiva, que aproximadamente el 31% de la superficie sembrada con soja evidencia síntomas de sequía:

En vista de estos datos, y de que el viernes los operadores auguraban una caída de un punto en la condición de las plantas, hasta el 59%, resulta casi un acto de fe en los paquetes tecnológicos y en el clima de agosto el de aquellos que ven un rendimiento de la soja igual o superior al proyectado por el USDA desde mayo, de 34,16 quintales por hectárea, como Farm Futures, que proyecta un rinde de 34,50 quintales, o como IHS Markit (ex Informa), con 34,63 quintales por hectárea.

Claro que esa no es la percepción generalizada. En la previa del informe mensual que el USDA publicará el jueves próximo, con sus estimaciones agrícolas, la agencia Reuters relevó las proyecciones privadas, que promediaron un rinde de 33,89 quintales por hectárea para la soja y una cosecha de 119,07 millones de toneladas, por debajo de los 34,16 quintales y de los 119,89 millones proyectados por el organismo en su trabajo de julio.

De cara a este nuevo informe oficial, los puntos de atracción estarán fijados en las cifras estadounidenses, pero también en la valoración que se haga sobre la demanda china, cuando mucho se habla de la intención del gobierno de Xi Jinping de aligerar la dependencia de la soja estadounidense ampliando la variedad de insumos para la formulación de las raciones animales y mientras los márgenes de la molienda china siguen en rojo. Vale recordar que en julio el USDA redujo de 103 a 102 millones su expectativa de importaciones chinas. Ahora el mercado considera que 100 millones sería la apuesta.

Durante la semana el mercado transitó una primera mitad preocupado por la falta de nuevas compras chinas, algo que se subsanó en modo parcial entre el jueves y el viernes, con sendas confirmaciones por parte del USDA de ventas por 300.000 toneladas a destinos desconocidos –todos miran hacia el Oriente– y de 131.000 toneladas a China.

Además, en su informe semanal sobre las exportaciones estadounidenses, en este caso para el segmento del 23 al 29 de julio, el jueves el USDA relevó ventas 2020/2021 por 11.400 toneladas de soja. Los negocios 2021/2022 fueron reportados en 424.800 toneladas, por encima de las 312.800 toneladas del trabajo anterior y dentro del rango previsto por el mercado, de entre 200.000 y 550.000 toneladas.

Desde Brasil, la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales (Anec) proyectó la producción de soja 2021/2022 en 144 millones de toneladas y las exportaciones, en 94,30 millones. Por su parte, la consultora Safras & Mercado prevé la próxima cosecha en 142,24 millones de toneladas, por una superficie que llegaría hasta los 39,82 millones de hectáreas. La firma advirtió que hasta el momento se comercializó el 23,7% de la nueva campaña, por debajo del 43,3% de igual momento de 2020, pero levemente arriba del 20,6% promedio de las últimas cinco cosechas. Cabe recordar que la expectativa del USDA para la nueva campaña brasileña es de 144 millones de toneladas de cosecha y de ventas externas por 93 millones, contra los 137 y los 83 millones 2020/2021.

 

MAÍZ

Positivo resultó el balance de la semana para los precios del maíz argentino, con una brecha que se mantiene inalterable en favor de los puertos marítimos por sobre los fluviales, habida cuanta de la persistente bajante del Paraná. La transición de las propuestas de los exportadores fue de 215 a 220 dólares por tonelada (de 20.745 a 21.274 pesos) para Bahía Blanca y para Necochea, y de 185 a 190 dólares por tonelada para el Gran Rosario.

Para el viernes el FAS teórico del maíz fue calculado por Agricultura en $ 18.764, mientras que para el lunes fue fijado en 18.766 pesos. El valor FOB del maíz en los puertos argentinos se mantuvo en 240 dólares por tonelada. En el Golfo de México, el FOB del cereal pasó 272,44 a 277,56 dólares.

Las leves mejoras también se reflejaron sobre las pizarras del Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones septiembre y diciembre sumaron un 1,27 y un 0,74%, tras pasar de 196,50 a 199 y de 203,50 a 205 dólares por tonelada.

En cuanto al maíz de la nueva campaña, las ofertas de la demanda para marzo/abril subieron de 200 a 205 dólares por tonelada para Bahía Blanca y Necochea, mientras que para el Gran Rosario se mantuvieron en 190 dólares por tonelada.

En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 4 de agosto al 16 de septiembre, la BCR marcó que deben salir desde el Gran Rosario 1.627.000 toneladas de maíz; desde Bahía Blanca, 1.162.409 toneladas; desde Necochea, 235.815 toneladas, y desde otros puertos, 100.525 toneladas.

Acerca de los cultivos, el jueves la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) relevó el avance de la cosecha de maíz para grano comercial sobre el 89,2% del área apta, con un progreso semanal de 7,8 puntos. “Durante la última semana la cosecha mantuvo un muy buen ritmo, registrando los mayores progresos sobre el norte y el centro de área agrícola nacional. La humedad de los granos continúa descendiendo y los rendimientos registrados se mantienen estables, con un promedio nacional de 78,8 quintales por hectárea. Frente a este panorama, mantenemos la proyección nacional de producción en 48 millones de toneladas”, dijo la entidad.

 

Con saldo a favor cerraron la semana los precios del maíz en Chicago, donde los contratos septiembre y diciembre subieron un 1,46 y un 2,06%, luego de variar de 215,34 a 218,49 y de 214,66 a 219,08 dólares por tonelada. El hecho de formar rindes antes que la soja hace que la persistencia del déficit de humedad sobre el oeste y el norte del Medio Oeste, y sobre el este del centro-norte de las Grandes Planicies, sumada a la desmejora en el estado de los cultivos, resultaran fundamentos suficientes para conducir los precios al alza, incluso frente a la problemática que atraviesa la industria del etanol y a la calma que demuestra la demanda china, luego de convertir a ese país en la primera potencia importadora mundial en la campaña 2020/2021.

En su informe semanal, el lunes el USDA ponderó en estado bueno/excelente el 62% del maíz, por debajo del 64% del reporte anterior, del 72% de igual momento de 2020 y del 63% previsto en promedio por los privados. Atravesó la etapa de polinización el 91% del maíz, frente al 79% de la semana anterior, al 91% igual momento de 2020 y al 86% promedio de las cuatro campañas precedentes. La etapa de grano lechoso la transitó el 38% de las plantas, contra el 18% de la semana anterior, el 37% del año pasado y el 33% promedio.

Situación en los tres Estados que más maíz sembraron:

Estado

Condición actual

Semana pasada

Año pasado

Iowa

62%

65%

73%

Illinois

68%

68%

76%

Minnesota

36%

38%

85%

Tras tres semanas sin cambios, el jueves el USDA elevó del 36 al 37% la superficie cubierta con maíz que experimenta condiciones de sequía:

Al igual que en el caso de la soja –o peor por lo avanzado del ciclo–, y en función de los datos precedentes, con los operadores el viernes augurando una caída de un punto en el estado de las plantas, hasta el 61%, resulta inverosímil pesar en que los rindes del maíz estadounidense logren cumplir con la expectativa récord manejada por el USDA desde mayo, con 112,66 quintales por hectárea. En ese sentido, en la previa del informe mensual que el USDA publicará el jueves, Reuters relevó las proyecciones privadas, que promediaron un rinde de 111,47 quintales por hectárea para el maíz y una cosecha de 381,12 millones de toneladas, por debajo de esos 112,66 quintales y de los 385,21 millones proyectados por el USDA en su último reporte.

Este será el eje de la atención de los operadores el jueves, ver si el USDA sincera sus expectativas en función de condiciones climáticas que no vienen resultando las ideales para una importante porción de tierras productivas. Vale recordar que en el inicio del tiempo de siembras el mercado advertía que por el reducido volumen de las existencias finales 2020/2021 la campaña 2021/2022 no debería fallar para que esa ajustada relación entre la oferta y la demanda no se agravara.

También tendrán particular relevancia los eventuales ajustes que el USDA haga sobre las cifras respectivas al consumo interno y ver si la expectativa en la demanda de maíz para etanol no se resiente. En ese sentido, el miércoles, y por cuarta semana consecutiva, la Agencia de Información sobre Energía relevó una caída en la producción de etanol, esta vez, de 1.014.000 a 1.013.000 barriles por día. En cuanto a las existencias, tras dos semanas en alza que las ubicaron como las más altas desde mediados de febrero, el organismo marcó una leve baja, desde 22.649.000 a 22.733.000 barriles, dato que igualmente superó los 20.346.000 barriles en existencia un año atrás. Cabe tener presenta que para la campaña 2020/2021 el USDA proyectó la demanda de maíz para etanol en 128,28 millones de toneladas y para el ciclo 2021/2022, en 132,09 millones.

China también será motivo de atención, ver si se sostienen los 26 millones de toneladas que el USDA fijó como expectativa para sus compras 2020/2021 y 2021/2022. Y, claro, resta por conocer cuál será la dimensión del nuevo ajuste de la producción 2020/2021 de Brasil por las pérdidas en la segunda cosecha y el impacto sobre sus exportaciones y sobre sus importaciones, desde los 93, los 28 y los 3,5 millones de toneladas de julio, respectivamente. Quizás, 88, 25 y 4 millones resulten cifras algo más próximas a la realidad. En este sentido, el martes la Conab se adelantará al USDA y publicará su nuevo reporte mensual de estimaciones agrícolas. En julio este organismo brasileño proyectó la cosecha total en 93,38 millones de toneladas, las exportaciones en 29,50 millones y las importaciones, en 2,30 millones.

Por último, en su reporte semanal sobre las exportaciones estadounidenses, el jueves el USDA relevó ventas por 68.200 toneladas de maíz 2020/2021. Los negocios 2021/2022 fueron reportados en 830.200 toneladas, por encima de las 529.300 toneladas del informe anterior y del rango previsto por los privados, que fue de 200.000 a 600.000 toneladas. En dicho volumen no hay presencia de compras chinas.

 

TRIGO

Los precios del trigo argentino se negociaron en alza durante la semana, siguiendo la tendencia del mercado internacional. En el reducido mercado de grano disponible las ofertas de los exportadores crecieron de 210 a 215 dólares por tonelada (de 20.263 a 20.791 pesos) para el Gran Rosario; de 205 a 220 dólares por tonelada para Bahía Blanca, y de 195 a 200 dólares para Necochea.

Para el viernes el FAS teórico del trigo fue calculado por Agricultura en $ 22.245, mientras que para el lunes fue fijado en 22.247 pesos. El valor FOB del trigo en los puertos argentinos se pasó de 279 a 283 dólares por tonelada. El valor FOB del trigo pan en el Golfo de México pasó 315,32 a 329,83 dólares por tonelada y el del trigo soft, de 276,93 a 282,53 dólares.

El trigo de la nueva cosecha también se negoció con saldo a favor, dado que los exportadores elevaron sus propuestas de 210 a 220 dólares por tonelada para el Gran Rosario y para Bahía Blanca, y de 205 a 215 dólares por tonelada para Necochea.

Importante resultó la mejora semanal de los precios del trigo en el Matba Rofex, con alzas del 4,29 y del 4,25% para las posiciones diciembre y enero, cuyos ajustes crecieron de 210 a 219 y de 212 a 221 dólares por tonelada.

En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 4 de agosto al 16 de septiembre, la BCR marcó que deben salir del Gran Rosario, 49.000 toneladas de trigo; desde Bahía Blanca, 97.475 toneladas, y desde Necochea, 54.600 toneladas.

Respecto de los cultivos, el jueves la BCBA relevó el progreso de la siembra de trigo sobre el 99,7% de los 6,5 millones de hectáreas previstos. “A las condiciones restrictivas de humedad del norte y del centro-oeste del área agrícola se adiciona el incremento de las temperaturas, interrumpido por eventos de heladas que incrementan la demanda de agua, afectando en mayor medida los cuadros más avanzados. No obstante, pese a la ausencia de lluvias, la incorporación de los últimos lotes sobre el sur del área agrícola nacional mantiene su ritmo, a la espera de que la concreción de los pronósticos –de lluvias– para inicios de la semana próxima faciliten la emergencia de las plantas”, indicó la Bolsa.

 

Por segunda semana consecutiva, los precios del trigo se negociaron en alza en el mercado estadounidense, en pleno tiempo de cosechas en el hemisferio Norte. Las posiciones septiembre y diciembre en Chicago sumaron un 2,17 y un 2,84%, al pasar de 258,58 a 264,19 y de 261,98 a 269,42 dólares por tonelada. En Kansas, los mismos contratos aumentaron un 4,83 y un 4,86%, tras variar de 247,38 a 254,08 y de 251,42 a 263,64 dólares por tonelada.

La razón central de las subas fue el deterioro en las expectativas de las cosechas en Estados Unidos, Canadá y en Rusia, además de algunos problemas en zonas de la Unión Europea que podrían restarle algo de brillo a una campaña que aún se espera superior a la 2020/2021.

En Estados Unidos todo gira en torno del mal estado del trigo de primavera en el norte de las Grandes Planicies, que podría obligar al USDA a ajustar nuevamente su expectativa de cosecha. En ese sentido, el promedio de las estimaciones privadas previas al nuevo informe oficial promediaron 46,89 millones de toneladas, por debajo de los 47,52 millones del reporte de julio, cuando el organismo recortó su proyección desde los 51,66 millones de junio.

El lunes, en su informe semanal, el USDA relevó el avance de la cosecha de primavera sobre el 17% del área apta, contra el 3% de la semana pasada, el 4% de igual momento de 2020, el 8% promedio y el 11% previsto por los operadores. Y ponderó un 10% de plantas en estado bueno/excelente, por encima del 9% de la semana pasada, pero muy lejos del 73% vigente en 2020. En cuanto a la recolección de las variedades de invierno, marcó su progreso sobre el 91% del área apta, frente al 84% de la semana pasada, al 84% de igual momento de 2020 y al 86% promedio de las cuatro campañas precedentes.

En Canadá se replican en buena medida las malas condiciones climáticas vistas en las zonas de producción de primavera estadounidenses, temperaturas calidad extremas y falta de humedad. El agravante es que en ese país el trigo de primavera es el principal aportante a la cosecha total. Ya nadie cree que el volumen de la producción total canadiense logre arribar a los 31,50 millones de toneladas proyectados por el USDA en julio, ahora el rango de estimaciones privadas van desde los más pesimistas, con 25 millones de toneladas, hasta los más cautelosos, con 29 millones.

El dato que preocupa es que la cosecha que se sabe menor –tanto en Canadá como en EE.UU.–por las malas condiciones climáticas es la que aporta el mayor volumen de trigo panificable o el utilizado para la producción de fideos, como el candeal, por lo que el impacto de la crisis productiva ya tiene y tendrá correlato sobre el valor de los alimentos, porque la relación entre trigo y precio del pan nunca fue un problema limitado a la Argentina. Es una realidad global, más allá de las discusiones sobre qué implicancia tiene la materia prima sobre el producto terminado. “En Canadá, los precios del pan pueden subir hasta un 6,5% hacia finales de este año”, le dijo a Reuters Sylvain Charlebois, director del Laboratorio de Análisis Agroalimentario de la Universidad de Dalhousie en Halifax, Nueva Escocia.

La misma preocupación surgió en Egipto, el principal importador mundial de trigo, luego de que el presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi, reconociera la necesidad de elevar el valor del pan, algo que no ocurre en esa nación desde 1977, donde cada intento por incrementar el valor del pan fue precedido por levantamiento populares que volvieron la iniciativa a foja cero. Según relató Reuters, el gobierno egipcio presupuestó un valor de 255 dólares para las compras de trigo en el ciclo comercial 2021/2022, un valor que supera los 193,90 dólares del período anterior, pero que ya fue sobrepasado en la última importación cerrada el lunes último, que se hizo en 293,74 dólares por tonelada.

La sucesión de malas noticias para la oferta y el consumo, pero buenas para los precios, se complementa con Rusia, donde una revisión en la superficie sembrada con trigos de invierno y condiciones climáticas que no están siendo favorables para el cultivo de primavera llevaron el lunes a la consultora SovEcon a recortar de 82,30 a 76,40 millones de toneladas su previsión sobre el volumen de la cosecha de trigo. El director de la firma, Andrey Sizov, le dijo al diario La Nación que las exportaciones rusas oscilarían de 33 a 34 millones de toneladas, respecto de los 37,10 millones proyectados la semana anterior. Vale recordar que en julio el USDA estimó la producción rusa de trigo en 85 millones de toneladas y sus exportaciones, en 40 millones. Cifras que deberán ser inexorablemente ajustadas en el informe del jueves.

Por todo lo dicho, el informe mensual que el organismo estadounidense presentará el jueves será relevante para el mercado de trigo, porque son muchas las cifras que deberán ser reconsideradas. Es cierto, no obstante, que el mercado ya reflejó sobre las pizarras el impacto de las menores cosechas, por lo que, quizás, ajustes cercanos a los previstos por los operadores no tengan un mayor impacto sobre las cotizaciones que, igualmente, tienen sobrados motivos para mantenerse muy firmes.

Entre los factores que limitaron las subas de los precios del trigo en Estados Unidos se destacó el jueves el informe semanal sobre las exportaciones, donde el USDA relevó ventas por 308.300 toneladas de trigo, por debajo de las 515.200 toneladas del reporte anterior, pero dentro del rango calculado por los operadores, de entre 250.000 y 700.000 toneladas. Como así también la firmeza del dólar frente al resto de las monedas relevantes para el comercio, dado que les resta competitividad a las materias primas exportables estadounidenses.

 

Granar Research