PANORAMA AGRÍCOLA SEMANAL
La semana dejó bajas generalizadas para los precios de los granos en Chicago, con los fondos de inversión como protagonistas por la toma de ganancias. Luego de tres semanas alcistas consecutivas, el trigo lideró las pérdidas, que fueron de hasta el 6,3%, pero que aún no comprometieron un nivel de precios históricamente elevado para el grano fino. Casi a la par, el maíz resignó entre un 5,2 y un 6,3%, en tanto que la soja terminó con quebrantos que rondaron el 5,7%. Para los granos gruesos los fundamentos bajistas fueron los rindes estimados por el ProFarmerCropTour, algunas lluvias sobre zonas que demandaban humedad urgente y más nubarrones sobre el horizonte de los biocombustibles. Para los tres granos influyó en modo negativo la incertidumbre que se vive en el sector financiero global por los impactos que podría generar la variante Delta del Covid si no se contiene el aumento de contagios. En el mercado local también hubo mayoría de bajas, aunque de menor magnitud que las vistas en Chicago. La chance de generar estrategias comerciales en el mercado de futuros y opciones para fijar pisos sólidos en función de los buenos precios actuales sigue siendo una opción al alcance de la mano.
Indicadores exógenos que impactan sobre los precios
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Viernes 20 |
Viernes 13 |
Variación en % |
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Petróleo |
62,32 |
68,44 |
-8,94 |
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Dólar/Euro |
1,1697 |
1,1796 |
-0,85 |
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Real/Dólar |
5,3770 |
5,2494 |
+2,43 |
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Peso/Dólar* |
97,11 |
96,91 |
+0,21 |
*Tipo de cambio Comprador (cotización divisa) del Banco Nación
SOJA
Los precios de la soja terminaron la semana con saldo negativo en el mercado local, donde las propuestas de los compradores retrocedieron de 341,50 a 338 dólares por tonelada (de 33.095 a 32.823 pesos) para el Gran Rosario; de 340 a 335 dólares para Bahía Blanca, y de 340 a 330 dólares por tonelada para Necochea.
Para el viernes el FAS teórico de la soja fue calculado por el Ministerio de Agricultura de la Nación en $ 33.169, mientras que para el inicio de la nueva semana comercial fue fijado en 33.792 pesos. En su última referencia semanal, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) relevó el FAS teórico de la soja para la industria aceitera exportadora en 336,90 dólares por tonelada, equivalentes a 32.763 pesos. El valor FOB del poroto de soja en los puertos argentinos pasó de 548 a 521 dólares por tonelada; el del aceite, de 1321 a 1295 dólares, y el de la harina, de 400 a 393 dólares por tonelada.
Las bajas semanales también comprendieron al Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones septiembre y noviembre de la soja resignaron un 1,16 y un 1,27%, luego de pasar de 345 a 341 y de 346,40 a 342 dólares por tonelada.
Para la soja de la próxima cosecha el descenso semanal fue de 315/318 a 307,315 dólares por tonelada para la zona del Gran Rosario; de 315 a 305 dólares para Bahía Blanca, y de 312 a 305 dólares por tonelada para Necochea.
En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 18 de agosto al 28 de septiembre, la BCR marcó que deben salir desde el Gran Rosario 441.500 toneladas de poroto de soja, 1.398.349 toneladas de harina y 310.630 toneladas de aceite; desde Bahía Blanca, 572.706 toneladas de poroto, 40.000 toneladas de harina y 18.000 toneladas de aceite; desde Necochea, 213.200 toneladas de poroto, 25.000 toneladas de harina y 23.000 toneladas de aceite, y desde otros puertos, 45.000 toneladas de poroto y 30.000 toneladas de aceite.
Tras hilvanas cuatro ruedas bajistas consecutivas, la soja terminó la semana con saldo negativo para sus precios en Chicago, donde los contratos septiembre y noviembre perdieron un 5,77 y un 5,44%, al pasar de 504,49 a 475,37 y de 501,55 a 474,27 dólares por tonelada. Entre los fundamentos que desencadenaron una importante liquidación de contratos y toma de ganancias de los fondos de inversión se destacaron los relevamientos del ProFarmerCropTour, que encontraron más vainas que las previstas por el mercado; los pronósticos primero y las lluvias después sobre zonas de las Grandes Planicies y del oeste del cinturón sojero/maicero necesitadas de humedad, y la chance de que la Agencia de Protección Ambiental estadounidense le recomiende a la Casa Blanca reducir los mandatos obligatorios de mezcla con biocombustibles por debajo del nivel vigente en 2020.
Sobre la clásica gira del ProFarmer, tras contar más vainas que las del año pasado y que el promedio de tres años en Illinois y en Iowa, el rinde promedio fue calculado en 34,43 quintales por hectárea y la cosecha, en 120,73 millones de toneladas, por encima de los 33,63 quintales y de los 118,08 millones proyectados por el USDA en su último informe mensual. El rinde estimado por los privados también superó los 33,76 quintales del ciclo 2020/2021. Más allá de que las lluvias caídas entre el jueves y el sábado no resultaron suficientes para revertir el déficit de humedad que se mantiene sobre el este de Dakota del Norte y Dakota del Sur, en las Grandes Planicies, y sobre zonas de Iowa y buena parte de Minnesota, los operadores eligieron tomar por buenos estos guarismos privados que fueron anticipados durante la semana con los reportes parciales de los Estados recorridos y así lo expresaron sobre los precios.
A miles de kilómetros del lugar de los hechos, nos sigue pareciendo llamativo que el rinde promedio estadounidense resulte mayor que el de la campaña 2020/2021, cuando los cultivos lucían mucho mejor de lo que lucen ahora. Cierto o no, los especuladores tuvieron allí una excusa válida para retirar ganancias, en una semana en la que la inestabilidad financiera global también los puso a prueba y los obligó a salir a cubrir rojos en otros mercados, preocupados por lo que la variante Delta pueda hacer sobre el resurgir de las economías.
Lo dicho en cuanto a los cultivos, el lunes pasado el USDA relevó un 57% de la soja en estado bueno/excelente, por debajo del 60% de la semana pasada y del 72% vigente un año atrás. El dato oficial quedó abajo del 60% previsto en promedio por los privados. Atravesó la floración el 94% de las plantas, frente al 91% de la semana anterior, al 95% de igual momento del año pasado y al 94% promedio. Formó vainas el 81% de los cultivos, contra el 72% del reporte anterior, el 83% de 2020 y el 79% promedio.
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Estado |
Condición actual |
Semana pasada |
Año pasado |
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Illinois |
71% |
78% |
76% |
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Iowa |
58% |
60% |
62% |
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Minnesota |
29% |
34% |
84% |
El otro fundamento negativo que llegó el viernes para acentuar la caída de los precios fue revelado por la agencia Reuters, que indicó que la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos le recomendaría a la Casa Blanca que reduzca los mandatos de corte obligatorio de combustible fósil con biocombustibles por debajo del nivel vigente en 2020, algo que, de suceder, golpeará la demanda de aceite de soja, materia prima para el biodiésel. Justamente el aceite el viernes cerró la rueda con una caída mayor al 5 por ciento. Un tema para seguir de cerca durante la nueva semana, en la que el mercado esperará encontrar una desmentida o la confirmación de una noticia doblemente amarga para los operadores, como se amplía en el espacio del maíz.
El peso de las noticias bajistas fue tal que eclipsó las sucesivas nuevas ventas confirmadas por el USDA y un buen reporte semanal sobre las exportaciones. En efecto, con el anuncio hecho el jueves el organismo completó once jornadas seguidas con confirmaciones de operaciones, por un acumulado de 2.715.590 toneladas 2021/2022. De ellas, 1.245.000 toneladas fueron adjudicadas a China. El viernes se cortó la racha.
En tanto que en su informe semanal sobre las exportaciones estadounidenses, en esta ocasión para el período del 6 al 12 de agosto, el USDA relevó el jueves ventas 2020/2021 por 67.700 toneladas, por debajo de las 96.900 toneladas del reporte anterior, pero dentro del rango esperado por el mercado, que fue desde cancelaciones por 75.000 toneladas a ventas por 200.000 toneladas. El dato importante estuvo en las ventas de poroto de soja 2021/2022, reportadas en 2.142.100 toneladas, arriba de las 1.120.300 toneladas de la semana anterior y del rango calculado por los privados, de entre 1 y 1,8 millones de toneladas.
MAÍZ
Fue negativo el saldo de la semana para los precios del maíz en el mercado local, donde las propuestas de los exportadores pasaron de 230 a 225 dólares por tonelada (de 22.289 a 21.850 pesos) para Bahía Blanca; de 225 a 220 dólares para Necochea, y de 195 a 190 dólares por tonelada para la zona del Gran Rosario, que sigue con la problemática que genera la bajante del Paraná.
Para el viernes el FAS teórico del maíz fue calculado por Agricultura en $ 18.675, mientras que para el inicio de la nueva semana comercial fue fijado en 18.438 pesos. El valor FOB del maíz en los puertos argentinos pasó de 244 a 235 dólares por tonelada.
El balance también fue adverso para los precios del maíz en el Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones septiembre y diciembre perdieron un 2,97 y un 3,08%, tras pasar de 202 a 196 y de 208 a 201,60 dólares por tonelada.
Las ofertas de los exportadores por el maíz de la próxima cosecha retrocedieron de 195 a 190 dólares por tonelada para el Gran Rosario y de 210 a 205 dólares por tonelada para los puertos de Bahía Blanca y de Necochea.
En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 18 de agosto al 28 de septiembre, la BCR marcó que deben salir desde el Gran Rosario 1.672.190 toneladas de maíz; desde Bahía Blanca, 1.041.811 toneladas; desde Necochea, 190.782 toneladas, y desde otros puertos, 150.450 toneladas.
Acerca de los cultivos, el jueves la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) relevó el avance de la cosecha de maíz para grano comercial sobre el 98,1% del área apta. “Durante los últimos siete días la cosecha entró en su tramo final en gran parte del país. La mayoría de los avances en la recolección se relevaron en Córdoba, San Luis, Chaco, Buenos Aires y Salta. Las productividades registradas en el oeste del área agrícola permiten obtener un rinde medio nacional de 78,7 quintales por hectárea”. En su reporte, ahora la Bolsa estima el volumen de la cosecha en 50,50 millones de toneladas, por encima de los 48 millones proyectados la semana anterior.
En su informe de pre campaña 2021/2022 para el maíz, la BCBA estimó en 7,10 millones de hectáreas la superficie que será destinada al cereal, un 7,5% arriba de los 6,6 millones del ciclo precedente y un 15% por encima del promedio del último quinquenio, según indicó la entidad que, no obstante, aclaró que la concreción de esta proyección está condicionada a la evolución de las variables económicas y a las precipitaciones durante la ventana de siembra.
Al igual que la soja, el maíz terminó la semana con saldo negativo para sus precios luego de atravesar cuatro de cinco ruedas en baja en Chicago, donde los contratos septiembre y diciembre cayeron un 5,19 y un 6,28%, tras pasar de 223,71 a 212,10 y de 225,58 a 211,41 dólares por tonelada. En este caso también los fundamentos bajistas que condujeron a los fondos a desprenderse de contratos fueron los relevamientos de campo del ProFarmerCropTour, las lluvias y la chance de que el mandato de corte con biocombustibles resulte inferior al vigente en 2020.
Sobre la gira de los “pro agricultores”, luego de sorprender al relevar rindes mayores a los de 2020 y al promedio de tres años sobre la franja oeste de Iowa, una de las zonas más afectadas por el déficit de humedad casi desde el inicio de las siembras, cualquier cosa podía pasar con las cifras finales del tour, que no hizo distinciones entre campos con riego artificial a campos de secano. Y así fue. El rinde promedio nacional fue calculado en 111,10 quintales por hectárea y la cosecha, en 383,96 millones de toneladas, por encima de los 109,59 quintales y de los 374,68 millones proyectados por el USDA en su último reporte mensual. Como en el caso de la soja, el rinde calculado por los privados superó los 107,96 quintales del ciclo 2020/2021.
También en este caso nos permitimos dudar de la bonanza agronómica encontrada por el ProFarmer, pero, como ya lo advertimos en el caso de la soja, a miles de kilómetros del lugar de los hechos. Los argumentos, los mapas de monitoreo de la sequía que siguen contando que en Estados como Iowa y Minnesota las condiciones de sequía siguen dominando sobre amplias porciones de tierras agrícolas y los reportes de estado de cultivos del USDA. La verdad última la tendrá la cosecha, que comenzará en poco menos de un mes.
Mientras tanto, recordamos que el lunes el USDA ponderó en estado bueno/excelente el 62% del maíz, por debajo del 64% de la semana pasada y del 69% de igual momento de 2020. El dato oficial quedó abajo del 64% previsto en promedio por los privados. Según el USDA, la etapa de grano pastoso la transitó el 73% de las plantas, contra el 56% de la semana anterior, el 74% del año pasado y el 68% promedio. Está dentado el 22% del maíz, respecto del 8% del reporte anterior, del 21% de 2020 y del 22% promedio.
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Estado |
Condición actual |
Semana pasada |
Año pasado |
|
Iowa |
58% |
61% |
59% |
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Illinois |
74% |
79% |
76% |
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Minnesota |
35% |
36% |
83% |
Y en cuanto a los mapas:

Más allá de clima y cultivos, el fundamento que sentenció el cierre negativo de la semana fue la noticia difundida por Reuters en cuanto a la chance de que la Agencia de Protección Ambiental estadounidense le recomiende a la Casa Blanca que ubique el mandato de corte obligatorio de combustible fósil con biocombustibles abajo del nivel vigente en 2020, último año de presidencia de Donald Trump.
Como lo sostuvimos el viernes en el COMENTARIO DE CIERRE DE MERCADOS, este último hecho podría resultar anecdótico si no fuera porque tras el triunfo de Joe Biden el mercado dio por sentado que el nuevo gobierno estadounidense se diferenciaría de su antecesor, siempre relacionado con el lobby petrolero, y apostaría por las energías alternativas. Al momento de la asunción de Biden, en enero último, fueron muchos los operadores que confiaron en un programa de fomento para la producción de etanol, que sacaría a esa industria de la crisis en la que la había sumido la pandemia y las exenciones otorgadas por el gobierno de Trump a las refinadoras de petróleo para dejarlas al margen de la obligatoriedad del corte. Hoy ya no están tan seguros de aquello.
Por esto señalamos que la noticia resultó bajista por partida doble: por el hecho concreto de una potencial caída de la demanda de maíz por parte de la industria del etanol, pero, también, por la defraudación de las expectativas de operadores e inversores, que en su momento se tradujeron en precios en alza para el maíz.
Con más de medio año de atraso en la resolución de los niveles de corte para 2021, la noticia seguirá su curso durante la próxima semana y le tocará a la Agencia de Protección Ambiental y a la Casa Blanca decir qué harán en esta materia, pero el daño comenzó a plasmarse sobre las pizarras el viernes, en vistas de que el etanol responde cada año por entre el 34 y el 36% de la cosecha estadounidense del cereal.
Como si lo anterior no fuera suficiente para entender el temor que existe en el mercado por la demanda interna de maíz, vale recordar que el miércoles la Administración de Información sobre Energía de EE.UU. marcó la sexta semana consecutiva con bajas en el nivel de producción de etanol, esta vez, de 986.000 a 973.000 barriles por día. Esa mala noticia fue parcialmente atenuada por la caída por tercera semana seguida de las existencias del biocombustible, de 22.276.000 a 21.558.000 barriles. Cabe agregar como agravante bajista durante la semana el fuerte descenso del valor del petróleo y la inestabilidad del sector financiero global por el temor a las consecuencias del crecimiento de contagios de Covid derivados de la variante Delta.
En cuanto al mercado externo, en su reporte semanal sobre las exportaciones de Estados Unidos el USDA relevó el jueves ventas 2020/2021 por 216.500 toneladas, por debajo de las 377.600 toneladas del informe anterior, pero por encima del rango previsto por los privados, que fue desde cancelaciones por 100.000 toneladas a ventas por 200.000 toneladas. En cuanto al ciclo 2021/2022 fueron reportadas ventas por 510.000 toneladas, debajo de las 601.800 toneladas de la semana anterior, pero dentro del rango calculado por los operadores, de entre 300.000 y 930.000 toneladas.
TRIGO
El balance de la semana también fue negativo para los precios del trigo argentino, con una transición de las ofertas por el grano disponible que fue de 230 a 220 dólares por tonelada (de 22.289 a 21.364 pesos) para el Gran Rosario y de 235 a 225 dólares para Bahía Blanca, mientras que para Necochea se mantuvieron estables, en 210 dólares por tonelada.
Para el viernes el FAS teórico del trigo fue calculado por Agricultura en $ 22.905, mientras que para el inicio de la nueva semana comercial fue fijado 22.912 pesos. El valor FOB del trigo en los puertos argentinos pasó de 286 a 290 dólares por tonelada.
En el caso del trigo de la nueva campañas las bajas fueron de 235 a 225 dólares por tonelada (de 22.774 a 21.850 pesos) para el Gran Rosario y para Bahía Blanca, y de 230 a 220 dólares para Necochea.
La tónica bajista semanal también se reflejó sobre las pizarras del Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones diciembre y enero del trigo perdieron un 1,30 y un 1,92%, al pasar de 231 a 228 y de 234,50 a 230 dólares por tonelada.
En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 18 de agosto al 28 de septiembre, la BCR marcó que deben salir del Gran Rosario, 169.300 toneladas de trigo; desde Bahía Blanca, 130.000 toneladas; desde Necochea, 25.014 toneladas, y desde otros puertos, 8000 toneladas.
Respecto de los cultivos, el jueves la BCBA indicó que luego de una semana sin lluvias, el 43,5% de los 6,5 millones de hectáreas cubiertos presentan condición hídrica entre regular y sequía. “Buena parte de esta superficie afectada por déficit hídrico se reparte entre las regiones NOA, NEA y el Centro-Norte de Córdoba, donde los cuadros más avanzados transitan etapas reproductivas. Al mismo tiempo, el escenario se encuentra agravado por elevadas temperaturas registradas en los días previos, aumentando la demanda hídrica. En simultáneo, hacia el centro del área agrícola prevalece una condición de cultivo buena a excelente, mientras que al sur comienzan a registrarse signos de falta de humedad”, señaló la entidad.
Luego de tres semanas alcistas consecutivas, el trigo cerró con saldo negativo para sus precios en el mercado estadounidense. En efecto, en Chicago las posiciones septiembre y diciembre resignaron un 6,30 y un 5,94%, al pasar de 280,08 a 262,44 y de 284,49 a 267,59 dólares por tonelada. En Kansas estos contratos perdieron un 5,42 y un 5,20%, luego de variar de 272,73 a 257,94 y de 277,41 a 262,99 dólares por tonelada.
Pese a los recortes previstos para las cosechas de Estados Unidos, de Canadá y de Rusia, las fuertes ganancias que había acumulado el cereal en las semanas precedentes eran una invitación para que los fondos pasaran por caja en medio de la inestabilidad del mercado financiero global. Y así lo hicieron. Contaron como justificación adicional la firmeza que exhibe el dólar frente al resto de las monedas relevantes para el comercio de materias primas, que le resta competitividad al grano estadounidense, justo en el momento en que se da el mayor ingreso de trigo en el circuito comercial.
Pese a las bajas cabe tener en cuenta que los valores actuales continúan en los niveles más elevados desde 2014 y que los fundamentos que siguen vigentes para el trigo apuntan a que los precios deberían mantenerse en niveles sostenidos por la menor oferta exportable, sobre todo de Canadá, un importante proveedor de trigo de calidad panadera.
En cuanto al avance de la cosecha de primavera estadounidense, el lunes el USDA relevó su progreso sobre el 58% del área apta, contra el 38% de la semana pasada, el 28% de igual momento de 2020, el 36% promedio y el 57% previsto por los operadores. El organismo ponderó un 11% de plantas en estado bueno/excelente, sin cambios respecto de la semana anterior, pero muy lejos del 70% vigente en 2020.
Y sobre las ventas externas, en su informe semanal el USDA relevó el jueves exportaciones por 306.700 toneladas de trigo, por encima de las 293.100 toneladas del reporte anterior y dentro del rango previsto por los privados, de entre 250.000 y 500.000 toneladas.
Granar Research
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