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Perspectiva. El primer remate de trigo 2026/2027 en Córdoba marcó el inicio de una campaña optimista para el cultivo

El inicio formal de la comercialización de la campaña triguera 2026/2027 tuvo lugar en la sede de la Bolsa de Comercio de Córdoba, con presencia de representantes de toda la cadena de valor del cereal.

El encuentro reflejó el optimismo productivo y comercial de los eslabones ante un ciclo que se encamina a ser el segundo más importante de la historia agrícola nacional, destacando la articulación pública y privada en toda la cadena de valor.

Organizado de manera conjunta por la Bolsa de Cereales de Córdoba, la Cámara de Cereales de Córdoba, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y la Federación Argentina de la Industria Molinera, el remate tuvo como eje la subasta del primer lote comercial de la campaña 2026/2027.

La partida, de 29.920 kilogramos, fue producida en el establecimiento Santa Lucía, ubicado en Cañada de Luque, departamento Totoral.

Su productor, Cristian Marcelo Scalvenzi, integrante de la Cooperativa Agropecuaria Limitada de Máximo Paz, había sembrado el lote de 31 hectáreas el 12 de abril con la variedad RGT Quiriko, cosechándolo el 21 de octubre.

Proyecciones y optimismo en la apertura del ciclo

En la apertura del acto, la presidenta de la Bolsa de Cereales de Córdoba, Laura Passerini, destacó la trascendencia del cultivo.

Evocando reflexiones del historiador Yuval Noah Harari sobre cómo el trigo impulsó al Homo sapiens a dejar el nomadismo para afincarse y cultivar la tierra, Passerini señaló que la presente campaña nacional se extiende sobre 6,6 millones de hectáreas, proyectando una producción superior a los 23 millones de toneladas con un rinde promedio de 33 quintales por hectárea.

Asimismo, remarcó que Córdoba se posiciona como la tercera provincia triguera del país, aportando más de 4 millones de toneladas al volumen total.

A continuación, Ricardo Marra, presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, resaltó la histórica cooperación que mantiene la entidad bonaerense con la Bolsa de Córdoba en la realización del remate.

Marra celebró la participación de las siete bolsas de cereales del país y ponderó el rol federal de la Federación Argentina de la Industria Molinera. En su mensaje, expresó el deseo de que este remate sea el símbolo de una excelente cosecha e impulsó el objetivo común de incrementar las exportaciones de harina y productos de la molinería mediante el trabajo conjunto entre el sector público y el privado.

Por su parte, Diego Cifarelli, titular de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), agradeció la masiva concurrencia presencial y virtual de los molineros en la subasta, con más de 20 empresas interesadas.

Cifarelli subrayó que la industria ha reconocido durante todo el año al productor que apuesta por la tecnología pagando precios y primas de calidad destacadas. Al recordar debates pasados en los que se dudaba sobre la absorción de cosechas superiores a los 20 millones de toneladas, enfatizó que la cadena se encamina por segunda temporada consecutiva a superar holgadamente esa marca.

Destacó además que la actividad genera más de 320.000 empleos directos y reafirmó la meta de potenciar los envíos al exterior, combatir la informalidad y lograr un crecimiento equilibrado para todos los eslabones.

Apuesta al valor agregado y el anuncio de Trigar 2027

Por su parte, el ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, celebró la consolidación del evento como un clásico institucional.

Busso ratificó el compromiso de la provincia con la agregación de valor y la generación de empleo genuino, recordando que gobernar es crear trabajo. Durante su discurso, el ministro anunció la realización del Congreso Internacional de Trigo (Trigar 2027), que se llevará a cabo los días 29 y 30 de abril de 2027 en el Centro de Convenciones Córdoba.

Busso ratificó que el contexto internacional globalizado abre una oportunidad histórica para posicionar al trigo y la harina argentina en los principales mercados del mundo.

Una puja reñida y un remate con fin solidario

La subasta estuvo a cargo del martillero Juan Ignacio Cella, vocal titular y director de la Bolsa de Cereales de Córdoba, quien actuó en representación de la corredora de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA). Con un precio base de $ 312.500 por tonelada (Pizarra Rosario), Cella lideró una ágil puja en modalidad híbrida que contó con la presencia de directivos en el recinto y la conexión remota de más de 22 empresas participantes.

Entre las firmas compradoras figuraron Arcor, Gastaldi, José Minetti, Molinos Chavás, Molinos Fénix, Molinos Cañuelas, Molinos Florencia, Molinos Río Segundo, Molinos Viada, Comercial Rossi, Molinos Caseros, Molinos Victoria, Molino Cabanellas, Molino Argentino, San Cayetano, Codi, Cañapa y GP, entre otras.

Tras una disputa de ofertas que superó rápidamente los $ 400 mil, el lote fue adquirido por Molinos Florencia en $ 607 mil pesos la tonelada.

Fiel a su tradición, el remate tuvo un marcado fin benéfico. Por decisión del productor Cristian Scalvenzi, parte de lo recaudado será donado a la Parroquia Cristo Redentor, mientras que la Bolsa y la Cámara de Cereales de Córdoba destinarán su aporte a la Fundación Banco de Alimentos, transformando el esfuerzo productivo en un beneficio directo para la comunidad.

Córdoba y el país se preparan para una cosecha casi récord

El evento sirvió también para repasar las proyecciones agrícolas elaboradas por la Bolsa de Cereales de Córdoba para la campaña 2026/2027, las cuales confirman excelentes perspectivas productivas a nivel provincial y nacional.

En la provincia de Córdoba, la superficie sembrada alcanzó los 1,38 millones de hectáreas, situándose entre las cinco mayores coberturas registradas en los 20 años de estadísticas de la institución. Favorecida por las lluvias de octubre, se proyecta una producción cordobesa de 4,15 millones de toneladas con un rendimiento promedio de 32 quintales por hectárea.

Aunque el rinde se ubica por debajo del récord de 45,1 quintales de la campaña previa —cuando Córdoba alcanzó 6,1 millones de toneladas—, supera con claridad el promedio decenal de 28,6 quintales por hectárea.

A nivel nacional, la siembra cubrió 6,6 millones de hectáreas, un 5% menos que en el ciclo anterior. Pese a esta ligera reducción de área, la cosecha del país se estima entre 23,4 millones y 23,8 millones de toneladas, lo que ubicaría a la campaña 2026/2027 como la segunda más grande de la historia argentina, solo por detrás del récord del ciclo pasado. Con labores de cosecha ya iniciadas en el norte argentino, la producción nacional se distribuye principalmente entre Buenos Aires (42%), Santa Fe (21%) y Córdoba (17%).

El desafío de ganar mercados con la harina nacional

El titular de la FAIM destacó que consolidar cosechas nacionales por encima de los 20 millones de toneladas brinda a la industria molinera la previsibilidad necesaria para incrementar su presencia internacional.

Cifarelli hizo hincapié en la importancia de industrializar el grano en origen y expandir los envíos de harina de trigo y productos derivados, lo que genera un mayor ingreso de divisas y fortalece los más de 320.000 empleos directos del sector.

El ejecutivo empresario pronosticó que la campaña 2026/2027 abre una ventana de oportunidad clave para afianzar el liderazgo del trigo nacional en los mercados del mundo.

La Voz del Interior – Alejandro Rollán