SUPLEMENTOS RURALES

Productores de huevo destacan que empiezan a mejorar su situación

Tras varios meses con un panorama crítico, la foto para el sector avícola se presenta más amigable. En medio de un reacomodamiento de los precios internacionales de los commodities y un achicamiento en la oferta, la producción de huevo se está comercializando con una recuperación de precios. Ese fue el balance de Javier Prida, presidente de la Cámara Argentina de productores Avícolas (Capia), en el Día de la Avicultura, celebrado la semana pasada. Indicó que la baja de precios de la soja y el maíz en el último tiempo, sumado al 6% menos de lo producido en diciembre del 2020 llevó a que la actividad “pueda asomar la cabeza del pozo en el que estaba desde agosto del año pasado”. “De las 48 millones de gallinas en diciembre de 2020, hoy se redujo a 46 millones de gallinas ponedoras. Eso lleva a que haya menos producción, por lo tanto menos oferta y los precios suben”, dijo.

por otra parte, señaló que la decisión del Gobierno de terminar con el programa de precios Máximos y solo dejar dentro de los precios Cuidados un solo producto “les posibilitó liberar los precios del resto de los productos, como los premium para compensar”.

Vale recordar que durante los 14 meses anteriores los productos en ese programa solo pudieron recomponerse un 5,5%. En tanto, el producto incluido en el esquema de precios Cuidados, que es la cajita de cartón de media docena de huevos blancos y que tiene una venta más masiva, en ese mismo tiempo aumentó 23,4%.

En este contexto, Prida destacó que la última decisión del Gobierno, que resolvió que los huevos fértiles y de mesa, frescos conservados o cocidos, no tributen retenciones (antes presentaban un arancel de 4,5%), les va a permitir comenzar a acomodar su ecuación de rentabilidad. “El sector venía muy golpeado, donde las granjas ponedoras han absorbido la suba en insumos y costos durante la pandemia”, dijo a LA NACION.

Ya en diciembre pasado habían logrado que algunas categorías de huevos procesados, como en polvo, yema en polvo, albúmina en polvo, o huevo liquido fresco o congelado, yema líquida fresca o congelada, o albúmina líquida fresca o congelada que se exportaban, fueran bajadas a cero retenciones. Ahora se sumó el huevo fresco y con cáscara.

“El Gobierno entendió que era importante para el sector exceptuar al huevo de esa retención. por esto, el Estado deja de recaudar unos US$20.000 por año y la actividad podrá crear entre 40 y 60 puestos de trabajo. Impacta de manera positiva en la generación y formalización de empleo, es un círculo virtuoso”, afirmó.

Campo – La Nación – Mariana Reinke