SUPLEMENTOS RURALES

Todavía en niveles interesantes, los mejores precios del girasol quedaron atrás

Todo hace pensar que las mejores cotizaciones del girasol se dieron los días posteriores a la guerra en Ucrania, pero las actuales siguen siendo históricamente altas y pueden arrojar buenos resultados en las zonas aptas, si el clima no se torna limitante. Sucede que la “espuma” que había levantado la invasión rusa en todos los cultivos se está asentando y la “prima” por ese suceso tiende a evaporarse.

Además, en el ciclo actual se está recuperando la producción de aceite de colza en Canadá tras una caída del 40% en la campaña anterior y también repunta la cosecha de palma, ambas afectadas por sequía.

Según Carlos Pouiller, analista de mercados de AZ-Group, “la suma de ambos factores, había llevado los precios del aceite de girasol hasta US$2500 por tonelada en febrero y marzo”. La normalización de ambas cosechas y el deterioro de la demanda por los altos precios determinaron que los valores actuales de dicho aceite se hayan desplomado hasta US$1500 por tonelada, que, no obstante, siguen siendo históricamente altos.

Pouiller estima que esos precios se pueden mantener o bajar un poco cuando vuelva a aparecer el girasol de Ucrania y cuando Rusia vuelque su producción al mercado.

Rentabilidad satisfactoria

Los US$2500 por tonelada eran producto de la estimación de que Rusia debería interrumpir sus exportaciones por el bloqueo comercial que le iban a imponer los países compradores, algo que solo ocurrió a medias, según observa Sebastián Olivero, responsable de commodities de StoneX. “En el plano interno se estima un suba del área sembrada del 20%, que podría generar 4,3 millones de toneladas para la cosecha, que superaría a la del año pasado en un 30%, si el clima acompaña”, vaticina.

Los precios que se ofrecen para el grano del ciclo 2022/2023 oscilan de 430 a 440 dólares por tonelada según punto de entrega, más bonificaciones de US$30/40 por tonelada. “Siguen siendo muy buenos comparados con la serie histórica y permiten alcanzar buena rentabilidad, según el experto. Ante esa realidad aconseja ir concretando ventas, por lo menos para cubrir los costos.

Para las zonas aptas para el cultivo, Pouiller también recomienda ir tomando alguna posición en precios, aunque no descarta algún repunte de valores si el clima complica la intención de siembra en el sur. “Si el mercado llegara a tocar US$500 por tonelada avanzaría con más ventas forward, la única herramienta de venta anticipada para este cultivo que no ofrece opciones”, concluye.

Campo – La Nación – Carlos Marin Moreno