“Hemos sido atacados por la importación desmedida de carne de cerdo de Brasil y se hizo un vacío sanitario natural porque fueron desapareciendo los productores (uruguayos)”, remarcó Elhordoy Paullier.
Los productores uruguayos sobrevivientes ya venían avisando a las autoridades que depender de un solo proveedor para abastecerse de un alimento básico representaba asumir un riesgo, pero esas consideraciones nunca fueron tenidas en cuenta porque la “maquinaria” exportadora brasileña se consideraba imbatible. Hasta que ocurrió el desastre climático en Rio Grande do Sul.
“Hay un lugar disponible en el mercado uruguayo que supuestamente puede llegar a ocupar la Argentina al disponer de carne con calidad e inocuidad reconocida, además de estar libre de ractopamina como anabólico”, remarcó el empresario uruguayo.
La noticia representa una buena señal para los empresarios porcinos argentinos, quienes están pasando por un momento complicado porque la capacidad de compra del consumidor argentino está muy pauperizada y eso “planchó” los valores del capón.
Bichos de Campo


