Según Radizza, las cosechadoras tienen en promedio más de 11 años, y los tractores, aún más. Y eso es un problema para un agro que demanda eficiencia.
“Una máquina nueva es 25% más eficiente que una de hace una década. Pero además, lo que más pesa hoy es la tecnología y la conectividad. Una máquina que transmite datos al Operation Center o a alguna otra plataforma le permite al productor tomar decisiones clave que se traducen en quintales.”
Por otro lado, Radizza celebra el rumbo económico del país y afirma que la estabilidad y previsibilidad es clave para el negocio: “Celebramos cualquier política que te permita pensar a largo plazo. Hoy podemos planificar, importar más, complementar el portafolio de productos y trabajar con nuestras fábricas a buen ritmo”, dijo.
Con respecto a la decisión de la multinacional de bajar los precios de la maquinaria agrícola (en dos oportunidades en seis meses), destacó que "mas que bajar precios, queremos bajar las barreras que impiden acceder a la tecnología".
"Este reacomodamiento de variables económicas y financieras nos permiten pensar en largo plazo y hacer estos ajustes. Nuestro propósito es que el cliente sea más, rentable, eficiente y que incorpore la tecnología. Estamos convencidos de que el camino es la agricultura digital”, afirmó.
John Deere produce localmente tractores (60 a 230 HP) y cosechadoras, y a su vez, pulverizadoras y sembradoras PLA, pero también importa equipos especializados que no se fabrican en el país, como forrajeros o pulverizadoras John Deere de gama diferente.
“Tener una economía más abierta nos permite ser más eficientes y bajar costos. No podemos fabricar todo lo que vendemos, y completar el portfolio con productos importados es fundamental.”
Radizza es categórico al señalar que el mayor reto no es desarrollar tecnología nueva, sino lograr que el productor la adopte.
“Hoy entregamos sembradoras, pulverizadoras y tractores con tecnología que muchos clientes no usan. ¿Y cómo lo sabemos? Porque las máquinas están conectadas. Y algunos piensan: ‘Yo hace 40 años que cosecho, ¿qué me va a enseñar una computadora?’ Pero cuando comparamos el resultado, se sorprenden.”
El objetivo de John Deere es construir la base para llegar a un futuro de máquinas autónomas, pero eso lleva tiempo y educación.
“La base de la pirámide tecnológica es la conectividad: módem, receptor y monitor. Si no desarrollás eso, nunca vas a llegar a una máquina autónoma. Por eso trabajamos fuerte en conectar equipos y capacitar al productor. La tecnología está disponible; el desafío es la adopción.”
Clarín – Esteban Fuentes


