Objetivos estratégicos
El trabajo apunta a asegurar tres objetivos estratégicos:
- Fijar a las familias en el territorio, evitando el éxodo rural y fomentando empleo local
- Preservar el suelo productivo, frente a la amenaza creciente de urbanización
- Generar políticas públicas basadas en evidencia, en base a datos precisos y actualizados
En este marco, la propuesta incorpora también herramientas de análisis de última generación: se empleará clasificación supervisada de imágenes satelitales mediante Google Earth Engine, así como sistemas de análisis territorial con QGIS, para medir la evolución de superficies vitícolas y los tipos de conducción —espalderos, parrales, mallas antigranizo— durante el período 2016-2024.
El uso de estas tecnologías aporta precisión y objetividad, elementos clave para el diseño de políticas públicas más efectivas.
Asimismo, el plan contempla talleres participativos con productores y referentes territoriales, cuyo objetivo es construir colectivamente escenarios y planes que respondan a la realidad concreta de cada zona.
De este modo, los diagnósticos y estudios no quedan en el escritorio, sino que se convierte en insumo práctico para el ordenamiento municipal y provincial.
Fortalecimiento cooperativo
Por otro lado, el enfoque cooperativo, eje central del proyecto, se busca reforzar mediante diagnósticos que orienten a instituciones públicas y privadas.
Además, se evaluarán los Planes Municipales de Ordenamiento Territorial (PMOT) en distritos clave como Lavalle, Rivadavia, Junín y San Martín, para conocer en qué medida incluyen y favorecen a la vitivinicultura rural.
Según plantean desde Acovi y el INTA, esta iniciativa marca un camino concreto para consolidar el sistema cooperativo vitivinícola, asegurar la sustentabilidad de los suelos mendocinos y sentar bases sólidas para el desarrollo rural.
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