Evaluación de las ofertas
Desde esta semana, Lorenzini se enfocará en la evaluación de las ofertas concretas para luego determinar cuál de ellas será aceptada para asumir el control y reestructuración de la empresa.
El candidato seleccionado no solo deberá cumplir con los requisitos formales, sino también ser apoyado por al menos el 50% de todos los acreedores, quienes deberían representar al menos el 65% del total de la deuda de la fallida empresa, de cuyo futuro perdieron exclusividad sus dueños luego de que el Poder Judicial de Santa Fe rechazó el acuerdo concursal por considerarlo abusivo e ilegal.
La situación de Vicentin
Cuando decidió abrir el cramdown a fines de junio, el juez subrayó la urgencia de actuar por la continuidad productiva de la firma: “La crítica situación de caja, la proximidad del vencimiento de los contratos de fasón y los plazos de cosecha y siembra hacen necesario reencausar el salvataje sin demoras”, enfatizó.
Vicentin enfrenta desde 2019 un concurso preventivo por deudas cercanas a u$s 1.300 millones y un extenso listado de más de 1.700 acreedores. Pero también tiene una deuda posconcursal que los interventores designados por la Justicia, Andrés Shocron y Guillermo Nudemberg, estimaron en u$s 30,5 millones. En tanto, el capital de trabajo es negativo en u$s 32 millones.
Además, detectaron que aún existen filiales en Uruguay y Europa sin actividad, con fondos en el exterior que podrían repatriarse, y recomendaron cerrar esas sociedades para frenar gastos. También reclamaron reordenar la planta de personal, tras identificar casos de empleados sin tareas asignadas, incluso familiares de exdirectivos y accionistas que siguen cobrando, y suspendieron acuerdos de desvinculación firmados por el anterior directorio, cuyos integrantes están imputados penalmente.
La Capital


