El Gobierno de Misiones y los productores lograron que la Justicia Federal dictara un amparo y frenara la poda de facultades al Instituto, entre ellas la de fijar semestralmente el precio de la hoja verde de yerba y de la canchada (yerba seca, sin molienda).
Tras el fallo adverso, el Gobierno decidió no designar al presidente del directorio del INYM. Esa acefalía es utilizada por los directores que representan a los molinos y a Corrientes para no sentarse a negociar precios.
Los productores yerbateros atraviesan una crisis que cada día parece más profunda. El año pasado los industriales adujeron que hubo una producción récord de hoja verde y eso deprimió los precios. En 2025 la zafra es similar a la de hace dos años, pero los valores no se recuperaron, se hundieron aún más y se estiraron los plazos de pago.
En la zona centro de Misiones algunos productores reciben 180 pesos por kilo de hoja verde. Ese precio es abonado con cheques que van hasta los 120 días de plazo. En las últimas semanas, además, muchos de esos documentos fueron rechazados por las entidades bancarias por falta de fondos.
La última vez que se fijó un precio de referencia para la hoja verde y la yerba canchada fue en octubre de 2023 a través de un laudo de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. En esa oportunidad, con una inflación en aumento, se establecieron incrementos escalonados que establecían que en marzo de 2024 la industria debía abonar 240 pesos por kilo de materia prima puesta en los secaderos. Casi dos años después, los yerbateros cobran una cifra similar o incluso menos.
Clarín – Ernesto Azarkevich


