El dato es que el “fogonazo” de alza de precios registrada durante la breve vigencia del régimen de suspensión de retenciones fue aprovechado por muy pocos productores.
El último dato oficial disponible, correspondiente al pasado 1º de octubre, muestra que los exportadores tenían comprado 3,55 millones de toneladas, de las cuales 2 millones tenían precio abierto (operaciones “a fijar”).
En lo que respecta al mercado de futuros agrícolas A3, el lunes 22 de septiembre se negociaron apenas 104.000 toneladas de contratos de Trigo Rosario 2025/2026, mientras que el 23 de septiembre la cifra fue de 68.000 toneladas. En ambas jornadas hubo posibilidad de capturar precios superiores a los 195 u$s/tonelada.
A partir del miércoles –con la finalización del régimen– los precios de las posiciones de Trigo Rosario del ciclo 2025/26 comenzaron a desinflarse junto con el volumen operado.
Si la estrategia de la mayor parte de los productores consiste en embolsar el cereal, analizarlo y segregarlo para evaluar negocios diferenciales en el transcurso del año 2026, entonces el escaso nivel de ventas tiene lógica.
Sin embargo, aquellos que tengan que vender el trigo en cosecha para generar liquidez y tengan la mayor parte de la cosecha descubierta, deberían esperar un milagro para poder llegar a obtener precios similares a los presentes en la actualidad.
Valor Soja


