“Es una zona netamente rural, lo que dificulta conseguir registros visuales, pero se está trabajando en eso con personal especializado”, indicó el funcionario.
Della Giustina fue contundente al referirse a las características del hecho: “Por el tipo de maniobra, no se trata de un robo casual. Quien comete un delito de esta magnitud tiene conocimiento del terreno y de cómo trasladar animales”.
Los animales no estaban marcados, aunque contaban con caravanas identificatorias, lo que podría facilitar su rastreo en caso de ser detectados en remates, ventas o traslados fuera del departamento.
Los investigadores analizan cómo se efectuó el traslado, y no descartan la participación de más de un vehículo, posiblemente camiones de transporte rural.
La Brigada de Delitos Rurales activó los mecanismos de control en rutas y caminos vecinales, así como en puestos fronterizos provinciales. “Cuando se toma conocimiento de hechos como éste, se alerta a todo el personal en puestos de control y fronteras”, explicó Della Giustina.
El funcionario también aprovechó para reiterar la importancia de denunciar de inmediato cualquier irregularidad. “A veces los productores esperan varios días y eso dificulta la investigación. Ante una situación sospechosa, deben comunicarse al 101, que es el número de emergencia en toda la provincia”, explicó.
El caso generó preocupación entre productores de la zona, quienes aseguran que el robo fue “planificado” y que los delincuentes eligieron el mejor lote de vaquillonas. También reclamaron un refuerzo en los patrullajes rurales frente al incremento de hechos similares en los alrededores de Paraná.
La investigación continúa bajo las directivas de la Brigada de Prevención de Delitos Rurales, en conjunto con la División de Investigaciones de la Policía de Entre Ríos.
Clarín


