Hay obstáculos para exportar y por eso este año las ventas al extranjero cayeron a tan solo 1.700 toneladas. Según los datos aportados por el consultor Juan Uccelli en octubre se exportaron 1059 toneladas.
“La cifra es un 30,5% inferior al mes anterior y un 25,1% inferior en la comparación con octubre del año pasado. La carne representó el 22.5% del total. Si bien hay un mejor tipo de cambio, el triste costo argentino y la incertidumbre no llega a generar un verdadero aumento, a pesar que hay gente haciendo el esfuerzo”, indicó el analista.
En tanto, entre enero y octubre de este año se exportaron 10.000 toneladas, un 20% más que en el acumulado de los mismos meses de 2024, que también había sido paupérrimo en materia exportadora.
Las empresas porcinas, a su vez, deben competir en el mercado interno con una gran cantidad de carne que el gobierno permite que entre desde Brasil donde hay mejores condiciones de competitividad, no solo por razones económicas y financieras sino también por el uso de promotores de crecimiento. La Ractopamina, habilitada allí para la producción, mejora en 5% la conversión de alimento en carne.
Lo que más ingresa desde Brasil son bondiolas, el corte más demandado a nivel interno. Esto deprime su valor y complica la integración de la media res a nivel local.
Según Uccelli, en octubre se importaron 3.720 toneladas (casi cuatro veces las exportaciones), lo que representa un aumento de 25% con relación al mismo mes del año pasado.
En lo que va del año las importaciones suman 46.200 toneladas y de continuar a este ritmo se alcanzarían las 53.000 en todo 2025, superando por poco el récord anterior, que data de 2011.
Bichos de Campo – Nicolás Razzetti


