Más allá de que se espera una "super cosecha" de 24,5 millones de toneladas, lo cierto es que los márgenes que maneja el sector son peores que los de la campaña pasada: "Tomando en consideración el escenario estándar de 40 qq/ha, los resultados económicos son más bajos que un año atrás. En campo propio la disminución es de US$ 23 por hectárea y en campo alquilado de US$ 76 por hectárea".
Y todo esto es por el precio actual del trigo, ya que, a esta altura de 2024, el trigo diciembre operaba en US$ 192 la tonelada y hoy cotiza en torno a US$ 183. "La baja responde a la abundante oferta global que se está configurando y que presiona a la baja las cotizaciones en Chicago. No se prevé un año de escasez, sino de stocks holgados", marcó la Bolsa rosarina.

En este sentido, la producción mundial estimada se ubicaría entre los 816 y 818 millones de toneladas, debido a las buenas cosechas en Estados Unidos, Argentina, Australia, Canadá, la Unión Europea y Rusia.
Esto da lugar a una amplia disponibilidad del cereal, por lo que el precio a cosecha "se mantiene entre los niveles más bajos de los últimos cinco años, aunque aún por encima de los pisos históricos".
Teniendo en cuenta este panorama, los técnicos de la entidad sacaron una serie de conclusiones al respecto: "Lo primero es que esta 'foto' de márgenes refleja un contexto de costos muy similar al que se tenía al momento de la siembra. La mayor parte de los insumos —semilla, fertilizantes y fitosanitarios— se compró hace unos seis meses, y los valores no difieren demasiado de los actuales: hoy el costo ronda los US$ 300 por hectárea, cuando al inicio de campaña se hablaba de unos US$ 290".
El segundo punto se refiere a los costos totales antes de impuestos, que, si bien aumentan a medida que crece el rinde, "lo hacen a un ritmo mucho menor que el ingreso".
"Mientras el ingreso bruto mejora en US$ 365 por hectárea al pasar de 40 a 60 qq/ha, los costos solo aumentan US$ 106. Pero ojo, porque para esta comparación se mantuvo constante el planteo agronómico y se atribuyó al ambiente la variación en productividad", finalizó el trabajo.
Clarín


