
Para los productores, este ajuste vuelve a encender alarmas por presión fiscal, en un momento en que la productividad está condicionada por la situación hídrica y los costos operativos. El debate que se hará hoy en el recinto definirá si el esquema propuesto se convierte o no en la nueva escala de valores para 2026.
Por este motivo, la Asociación Rural de General Viamonte (ARGV) convocó a los productores para este martes a las 19 en la localidad de Los Toldos, con el objetivo de presenciar el tratamiento del proyecto en la Asamblea Extraordinaria del Concejo Deliberante. La entidad ruralista busca que la masiva presencia de productores exprese el rechazo al incremento.

El presidente de la Asociación Rural local, Julio Legnani, explicó que el objetivo de la convocatoria es “demostrar el descontento que es un sentir general de los dueños de los campos y de los productores de la zona”. Y aunque reconoció que la tasa estaba desactualizada y que en comparación a la zona está muy bajo”, advirtió que “el municipio no tomó en consideración la situación que está atravesando el sector”.
Legnani remarcó que la gran mayoría de los accesos rurales continúan bajo el agua, con caminos deteriorados y una logística de siembra extremadamente complicada. “Hoy un productor que siembra campo, más allá que pueda o no tener un bajo, ese bajo está magnificado; no puede llegar porque los caminos están deteriorados”, dijo a LA NACION.
El dirigente recordó que la ayuda prometida por Nación y Provincia tampoco llegó. Según explicó, el aumento planteado por el Ejecutivo municipal resulta imposible de absorber en el contexto actual. “El 184% es muchísimo, no existe ninguna forma que alguien lo convalide”, afirmó.
Dijo que la entidad rural tuvo reuniones previas con funcionarios municipales, sin embargo, según Legnani, la respuesta por la parte de la intendencia fue categórica: “Es esta tasa o nada”. Y agregó que los funcionarios locales le aclararon que “prefieren que los productores se enojen porque tienen una tasa cara pero que brindan un servicio, y no porque no pueden brindar el servicio”.
El malestar crece también porque no existe un plan de obras asociado al incremento. “El municipio está pidiendo una tasa y no está ofreciendo nada a cambio, no está diciendo cuál es el plan; no hay un programa definido”, aseguró Legnani. Recordó, incluso, que hace años se discontinuó la mesa de trabajo conjunta con productores, la Asociación Rural y el municipio. A esto se suma la difícil campaña agrícola. “Ya estás perdiendo entre 500 y 600 kilos del vamos”, explicó el productor, debido al atraso de más de un mes en la fecha de siembra por las lluvias.
Las complicaciones van desde caminos anegados hasta rotura de implementos y riesgo de vuelcos. “Un camionero me dijo que, si se caía en la huella, volcaba el acoplado y que al final tuvo que salir de tiro con un tractor”, contó Legnani al describir la precariedad de la red vial.
En el partido hay unos 1000 kilómetros de caminos rurales y, según la Rural local, solo el 10% está en buen estado. El resto, señaló Legnani, “está transitable hasta ahí”.
La sesión de hoy será determinante, aunque los productores admiten que es difícil frenar la aprobación. “Es difícil que este presupuesto no se apruebe porque el intendente tiene mayoría hasta el 10 de diciembre”, advirtió Legnani y enfatizó que el apuro oficial está vinculado a ese escenario: “Por eso se apuran ahora y quieren sacar anticipada la tasa, lo están apurando porque pierden la mayoría”.
Legnani también cuestionó el esquema escalonado que prevé el aumento en tres tramos. “Dicen [en el municipio] que si se declara la emergencia no vamos a pagar, pero eso es hasta abril”, indicó. Luego de ese período los aumentos acumulados llegan al 184%.
El municipio, según explicaron los propios funcionarios, proyecta un fuerte incremento en la recaudación: “Recaudaron $800 millones y pasarían a recaudar $2000 millones”, señaló el dirigente rural.
Por su parte, Flexas dijo que la visión de los productores “no refleja la realidad”. Señaló: “El municipio no paró de trabajar en ningún momento y proyectamos que la red vial va a terminar el año siendo subsidiada en $400 millones”.
La Nación – Mariana Reinke


