En el escrito, Guillermo Casanova, abogado, apoderado de Grassi SA, señaló cuáles deben rechazarse de los planteos impugnatorios de Molinos Agro y Dreyfus e insistió en que la Justicia homologue “sin más trámite” el acuerdo preventivo. La decisión del juez podría dilatarse varias semanas ya que antes debe hacerlo la Sindicatura.
“Estamos frente a un proceso concursal que ya lleva seis años e importa una crisis local, regional y provincial significativa, atento a la magnitud que el deudor poseía, lo que proveía en empleo directo e indirecto, y lo que implicaba para cientos de productores. Todo eso se perdió. Vicentin es, en esencia, una industria aceitera y trader internacional de commodities, por lo que para que la hipótesis de salida real se materialice, resulta imprescindible que, como primera medida, los proveedores granarios (muchos de ellos acreedores) vuelvan a confiar, y eso lo ha logrado mi parte a través de un trabajo de largo tiempo que acercó a buena parte de ellos a elegir dicha opción del menú”, dijo en su escrito la empresa. “Es dable considerar en el caso la trascendencia social de la solución a la crisis de Vicentin que ya lleva judicializada seis largos años y que como se ha visto, a este momento solo tiene una opción de solución real, palpable y concreta: la propuesta de nuestra representada”, agregó.
Finalmente, según fuentes consultadas por este medio, se insistió en aclarar que la definición sobre el salvataje y el conocimiento de la empresa que se hará cargo del control de Vicentin se conocería antes del final de la primera quincena de diciembre. En tanto, todas las plantas de Vicentin siguen procesando granos a fasón, operatoria asegurada hasta marzo del año próximo.
La Nación – José E. Bordón


