2) Las Retenciones Y Donald Trump
La medida No contradice lo acordado con la administración Trump respecto a “estabilizar el mercado global de soja”, porque se trata de una baja permanente y no temporaria (Holiday tax), así que tranquilidad por ese lado.
3) Las retenciones y el dólar
Estos dos puntos menos que se le baja a la soja pueden ayudar a empujar las ventas por parte de los productores. Este es un punto central, ya que en las últimas semanas, con un precio muy estable en torno a los $500.000, las ventas diarias habían caído a un promedio de 100.000 toneladas.
A este ritmo, a la industria aceitera se le hacía muy difícil completar el programa de exportación para enero, febrero y marzo, un trimestre históricamente complicado para el ingreso de divisas.
Así, el ministro de Economía, Luis Caputo, estaría dispuesto a sacrificar ingresos fiscales para obtener dólares legítimos cuando más aprieta el zapato. Más aún teniendo en cuenta que se espera una presión del dólar en el verano por el turismo hacia el exterior.
4) Las retenciones y un diferencial que se achica
Last but not least: Mientras que a la soja se le bajan dos puntos (igual que al trigo), al maíz se le bajó uno solo.
Economía parece estar tomando nota de que este diferencial arancelario entre la soja y el maíz es insostenible y que hay que ir corrigiéndolo.
5) Las retenciones y un mensaje al campo
Una ganancia adicional para el Gobierno: la fidelización del sector agrícola, en tanto muestra un compromiso con la reducción de impuestos, en un momento en que las provincias lo están aumentando para cerrar sus números.
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