Respecto al primer tema, Ravettino indicó que “hay un pacto de confidencialidad” entre ambos gobiernos, pero que la misma no es una cuota, sino un “acuerdo de reciprocidad arancelaria”, la cual la “definen los dos poderes ejecutivos. Queda firme, pero después en el futuro, si bien los acuerdos que se hacen permanecen, se puede cambiar”.
“Serían 80.000 toneladas excedentes a las 20.000 que tenemos, pero de reciprocidad: eso quiere decir que pueden ir de Argentina a Estados Unidos y pueden venir de Estados Unidos a Argentina. De arancel cero y de posiciones arancelarias similares a las 20.000, de manera tal que serían amplias y podríamos mandar una alta gama de productos como cortes de calidad”.
Respecto a la salvaguardia china, que será definida el 26 de enero tras una postergación de dos meses, y que puede implicar un límite a las importaciones provenientes de Argentina, como de otros países proveedores, Ravettino consideró que, más allá de la decisión que tomen las autoridades del país asiático, “China necesita proteína animal”.
“Creo que eso va a terminar en una cuotificación, una cuota por país. Se va a utilizar como criterio la past performance de los últimos tres años, es decir, que el volumen se va a mantener. Dentro de la cuota es muy posible que se mantenga la posición arancelaria del 12% que tenemos ahora. Estas son suposiciones que hacemos en virtud de la última reunión que tuvimos con el Ministerio de Comercio chino a principios de noviembre”, indicó.
Además, destacó que “en febrero es el año nuevo chino y necesitan mercadería. Entonces hay cuestiones sanitarias, técnicas y comerciales en todo esto que yo creo que hoy en día se están considerando y analizando. No creo que la salvaguardia, o eso espero, sea muy agresiva con los países exportadores y que logre el objetivo que tuvieron cuando lo implementaron que era tratar de no perjudicar la ganadería china en este caso”.
Clarín – Juan Manuel Colombo


