La demanda potencial de dólares por parte de BCRA, obviamente, representa un factor alcista del tipo de cambio, además de una fuente de emisión de pesos. Entonces, ¿cómo podría impactar eso en lo que respecta a la inflación?
El comunicado oficial al respecto señala que “para administrar la cantidad de dinero derivado del programa de compra de reservas, el BCRA seguirá utilizando herramientas convencionales y prudenciales”, tales como Lecaps. Es decir: seguirá el festival financiero para intentar mantener el dólar a raya.
“De ser necesario, y de manera complementaria, los encajes podrán recalibrarse con los mismos fines, procurando que los cambios de nivel de integración converjan a parámetros prudenciales”, añade el comunicado. No se trata de una buena noticia porque eso implica que, si lo considera necesario, el BCRA promoverá las subas de las tasas de interés para secar la plaza de pesos (una medida contractiva).
Sin embargo, de manera contradictoria, el comunicado señala que “el BCRA continuará avanzando con el proceso de normalización gradual de la política de encajes”, lo que indica que tiene voluntad para que bajen las tasas de interés en pesos, aunque, tal como se indicó, no le temblará el pulso si los tiene que volver a subir.
En resumen: los sectores exportadores pueden esperar ganar algo más de competitividad –aunque no mucha– al tiempo que siguen sin aparecer variables que permitan avizorar una recuperación del consumo interno.
Valor Soja


