En este marco, aunque se espera que la duración del fenómeno sea corta, retornando al rango normal hacia el final del verano, es probable que lo que resta de la temporada continúe observando riesgos de consideración:
- Fríos tardíos en el sur de la Región Pampeana, capaces de retardar el ciclo de los cultivos.
- Tormentas puntuales, con aguaceros torrenciales, vientos y granizo.
- Un lapso seco y caluroso entre fines de la primavera y el inicio del verano, causando estrés a los cultivos y pasturas e iniciando incendios.
- Heladas tempranas y tormentas localizadas en el otoño de 2026.
El clima en primavera y verano
Haciendo un repaso sobre lo más reciente, Sierra indica que “desde la Tormenta de Santa Rosa hasta lo que va de la primavera, el sistema climático conservó una elevada actividad, produciendo precipitaciones abundantes, con intensos focos de tormentas severas, manteniendo los suelos con buenas reservas de humedad”.
Sin embargo, también se acentuaron los anegamientos en los campos bajos, al mismo tiempo que la temperatura observó heladas tardías e intensas, que se alternaron con calores tempranos.
Ahora bien, para lo que más importa a los productores en este momento, que es saber cómo continuará el verano -el principal período para la soja y el maíz-, el experto señala que iniciará en un estado “La Niña Débil”, evolucionando gradualmente hacia un “Neutral Perfecto”, con anomalías térmicas nulas, mientras que los vientos polares reducirán su intensidad.
“No obstante, el patrón de comportamiento climático conservará riesgos de consideración, obligando a un cuidadoso manejo”, advierte Sierra.
Estos riesgos son:
- Posible continuación de un lapso seco y muy caluroso, que se extendería desde fines de la primavera hasta mediados del verano, sobre gran parte del área agrícola de La Argentina y el Uruguay, y el extremo sur del Brasil causando estrés a los cultivos y pasturas y generando incendios.
- Riesgo de fuertes excesos hídricos sobre el norte del NOA, el oeste de la Región del Chaco, el oeste del Paraguay, el norte de la Mesopotamia y el centro y parte del sur del Brasil.
- Registros pluviométricos bajo lo normal sobre el sur de Cuyo y el oeste de la Región Pampeana.
El clima en otoño
Por último, ya pensando en el otoño que marcará el arranque de la temporada 2026/27, Sierra proyecta que comenzará en “Neutral Perfecto” evolucionando gradualmente hacia un “Neutral Cálido”, pero al mismo tiempo, los vientos polares se activarán en forma temprana, compensando negativamente esta evolución, provocando un escenario contrastante.
“Las irrupciones de aire polar se activarán tempranamente causando fuertes tormentas cordilleranas y enviando vigorosas masas de aire polar hacia el área agrícola, generando una amplia franja seca que correrá en diagonal sobre el oeste del NOA, gran parte de Cuyo y gran parte de la Región Pampeana, reduciendo el riesgo de calores tardíos, pero provocando heladas tempranas”, explica.
Y agrega: “Contrariamente, la circulación tropical persistirá sobre el este del NOA, la mayor parte del Paraguay, la mayor parte de la Región del Chaco, la mayor parte de la Mesopotamia, la mayor parte del Sur del Brasil y la mayor parte del Uruguay, manteniendo el riesgo de calores tardíos, acompañados por precipitaciones abundantes, con riesgo de tormentas severas”.
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