El magistrado indicó que hubo problemas graves informados por la Sindicatura y el Comité de Control y en esa línea avanzó con su decisión. Entre otros puntos, se indicó en el escrito judicial que “la empresa no entregó documentación clara sobre cómo están funcionando sus plantas (Sunchales, Gálvez, Devoto, etc.) ni sobre sus contratos con otras empresas, cuánto produce, cómo comercializa, qué cobra y qué hace con lo que cobra”.
Agregó que el Comité Provisorio de Control “informó que SanCor adeuda sueldos desde junio de 2025 y el aguinaldo completo de este año”. Consignó que “se denunció el uso de recibos de sueldo con datos presuntamente falsos para evadir aportes de seguridad social”. Los trabajadores enviaron 3800 telegramas desde la apertura del concurso reclamando por salarios adeudados.
En este contexto, la coadministradora designada, a quien el juez le dio 24 horas para comparecer para aceptar el cargo, tendrá el apoyo de hasta seis auxiliares, esto es técnicos en lechería, informáticos, abogados y contadores. Gelcich aclaró que la medida no apunta a reemplazar a la administración de la empresa, sino “disponer un control real y efectivo”.
El juez del concurso le dio a la coadministradora la facultad de “ingresar a todos los inmuebles donde funcione la empresa concursada o aquellos donde se produzcan productos o presten servicios destinados a los procesos de producción de la concursada, con facultades de requerir el auxilio de la fuerza pública, pudiendo incluso solicitar habilitación de feria, intimar la entrega de información y documentación a la concursada, dependientes y terceros, y requerir información o instrucciones a la Sindicatura para el mejor desempeño de sus cometidos”.
Vale recordar que la láctea SanCor atraviesa diversos pedidos de quiebra. El gremio Atilra, por ejemplo, solicitó esa medida con continuidad de explotación para mantener las fuentes de trabajo.
La Nación – Fernando Bertello


