En ese escenario, el “acceso a materia prima sostenible aparece como un factor clave para sostener la expansión de estos combustibles avanzados”, expresaron.
De acuerdo con el plan presentado por las compañías, el joint venture tiene como meta alcanzar una producción anual de un millón de toneladas métricas de materia prima hacia mediados de la década de 2030, volumen que permitiría generar más de 800 mil toneladas de biocombustible. El suministro inicial está previsto para 2027, tanto para su uso en procesos de coprocesamiento en refinerías existentes como en plantas dedicadas específicamente a biocombustibles, en función de la evolución de la demanda y de la infraestructura disponible.
Uno de los aspectos centrales del esquema productivo es su anclaje en el sistema agrícola actual. “La materia prima se obtendrá a partir de cultivos implantados en tierras agrícolas existentes, entre las campañas principales de cultivos alimentarios. Se trata de cultivos intermedios, que pueden desarrollarse durante períodos tradicionalmente improductivos, como el barbecho o las coberturas, sin generar una mayor presión sobre el uso de la tierra", indicaron. Además, este enfoque puede “contribuir a mejorar la salud del suelo y a diversificar los ingresos de los productores, al sumar una alternativa productiva adicional dentro de los sistemas agrícolas", expresaron.
Desde Corteva, el proyecto fue presentado como una extensión de su estrategia vinculada a productividad y sostenibilidad. En ese marco, Judd O’Connor, vicepresidente ejecutivo de la unidad de negocios de semillas, afirmó: “Al ayudar a fundar Etlas, Corteva continúa cumpliendo dos partes críticas de nuestra misión: ayudar a alimentar al mundo y apoyar a los productores. La agricultura es parte de la solución, y estamos emocionados de ver a Etlas cobrar vida”.
En tanto, desde BP destacaron el valor estratégico de la alianza dentro de su cadena de valor de biocombustibles. Philipp Schoelzel, vicepresidente senior de crecimiento de biocombustibles, señaló: “Esta empresa conjunta de capital ligero crea opciones en nuestra cadena de valor de biocombustibles, fortaleciendo nuestra posición y ayudando a generar retornos atractivos. Estamos entusiasmados de colaborar con Corteva para ofrecer lo que nuestros clientes desean”.
Bajo esta estructura, el nuevo emprendimiento llevará el nombre de Etlas™, y tendrá una conducción integrada por ejecutivos de ambas compañías. Ignacio Conti, actual director global de Desarrollo de Negocios en Corteva, fue designado CEO, mientras que Gaurav Sonar, vicepresidente de Nuevas Materias Primas en BP, asumirá como presidente de la Junta Directiva.
Desde su nuevo rol, Conti puso el foco en el papel que pueden jugar los productores agrícolas en la expansión del SAF y en la necesidad de escalar rápidamente la oferta de materia prima. “Mientras la industria de la aviación busca fuentes confiables, sostenibles y competitivas en costos de SAF, es evidente que los productores tienen un papel fundamental que desempeñar”, sostuvo. Y agregó: “Etlas reúne a líderes globales en innovación agrícola y producción de energía para aprovechar esta demanda, utilizando experiencia tecnológica y relaciones de confianza con productores de todo el mundo para ayudar a escalar la producción y aumentar el suministro, mientras se ofrece a los productores nuevas fuentes de ingresos”.
La Nación


