El aumento de producción de girasol en la Argentina no pudo llegar en un momento mejor porque la demanda internacional está ávida por la oleaginosa en un escenario de escasez de oferta y problemas logísticos derivados del conflicto ruso-ucraniano.
El informe del USDA publicado ayer redujo la estimación de la oferta exportable de Rusia de aceite de girasol en 150.000 toneladas para ubicarla en 4,25 millones de toneladas, mientras que aumentó de 650.000 a 800.000 la proyección de importación por parte de Turquía, que se originaría en gran parte en la Argentina.
Por otra parte, los ataques rusos contra buques comerciales en la zona del Mar Negro están generando nerviosismo entre las naciones importadoras de aceite de girasol, ya que, según el USDA, Ucrania debería exportar 4,17 millones de toneladas de aceite de girasol en el ciclo comercial 2025/26.
Frente a tal amenaza, Argentina se consolida como un proveedor seguro tanto de semilla como de aceite de girasol en un momento en el cual el país se encamina a lograr una cosecha abundante de la oleaginosa (5,80 millones de toneladas según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires versus 5,00 millones en el ciclo 2024/25).
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