Arroz: clima, nutrición y sanidad
Desde la Bolsa entrerriana señalaron que en algunas áreas se observa un menor crecimiento del arroz, principalmente como consecuencia de bajas temperaturas, alta nubosidad y precipitaciones frecuentes.
Estas condiciones redujeron la eficiencia de la fertilización nitrogenada aplicada durante el macollaje, un factor clave para la definición del potencial de rendimiento.
Pese a este contexto, el frente sanitario se mantiene controlado. Hasta el momento no se registraron enfermedades en el cultivo, aunque en los lotes que lo requieren ya se están realizando aplicaciones preventivas de fungicidas, en línea con un manejo anticipado para evitar complicaciones en etapas críticas.
En los cuadros que aún se encuentran previos a la diferenciación de primordio, continúan las labores de fertilización nitrogenada, buscando sostener el crecimiento y asegurar un adecuado desarrollo del cultivo en las próximas semanas.
Malezas resistentes, un desafío persistente
Por otro lado, más allá del buen estado general, el informe vuelve a poner el foco en una problemática que se repite campaña tras campaña: la presencia de malezas con resistencia a los controles habituales utilizados en el arroz.
Los colaboradores de la red de relevamiento reiteraron esta situación, que obliga a extremar el monitoreo y ajustar las estrategias de manejo.
Con un cultivo mayormente bien posicionado y sin sobresaltos sanitarios, el arroz entrerriano transita una etapa clave del ciclo. El seguimiento del clima y las decisiones de manejo fino serán determinantes para consolidar las buenas expectativas que hoy muestra uno de los cultivos emblemáticos del norte y centro de la provincia.
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