En 2024/25, la India importó 5.40 millones de toneladas de aceite de soja, la mayoría desde Sudamérica. De ese total, 3.53 millones de toneladas llegaron desde la Argentina. Se subraya que los inventarios del derivado en esta parte del planeta han disminuido debido al aumento de las compras chinas de poroto de soja, lo que reduce la disponibilidad para su procesamiento. Según los analistas, los precios del aceite de soja argentino se encuentran en su nivel más alto en más de un año. Las cotizaciones en Chicago también han subido, pero los precios en la India no han seguido la misma tendencia, ya que la rupia se debilitó a un mínimo histórico frente al dólar. La brecha entre ambos aceites se amplió abruptamente en diciembre y podría provocar más cancelaciones de compromisos de aceite de soja y un aumento más significativo de las importaciones de aceite de palma.
Los futuros del aceite de palma en Kuala Lumpur han subido solo un 2,6 % en lo que va de año, cotizando en torno al equivalente a USD 1050 por tonelada. Mientras tanto, los precios del aceite de soja en Chicago han trepado un 11 % durante el mismo período. Paralelamente, la rupia india se desploma a un mínimo de 90.76 unidades por dólar en medio de la persistente salida de fondos extranjeros.
Tampoco es una buena noticia que China vaya a convertirse en un exportador neto de aceite de soja por segundo año consecutivo, de acuerdo con los datos del Servicio de Información Agrícola Exterior del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA FAS). La dependencia indica que se debe a volúmenes récord de exportación con destino a la India, nuestro gran cliente, y gran parte de esto llega en forma de aceite de soja crudo. También se exportaron volúmenes significativos de aceite de soja refinado a Corea del Sur. El avance chino se atribuye a una caída de la demanda de sus consumidores y tendencias demográficas como el envejecimiento y la disminución de la población. El punto es que la oferta supera a la demanda y obliga a exportar más.
Las 150.000 toneladas de aceite de soja que China colocó recientemente en el mercado indio sorprendieron a muchos, ya que tradicionalmente ha preferido importar este aceite en lugar de exportarlo. El gigante asiático es el mayor productor mundial de aceite de soja, por sobre Estados Unidos y Brasil. Según informes institucionales, China ha construido 135 plantas de trituración de soja con una capacidad anual de 190 millones de toneladas.
Reuters explica que los importadores indios compraron aceite de soja para su envío entre septiembre y diciembre, a vendedores que ofrecían un descuento de entre 15 y 20 dólares por tonelada en comparación con los suministros sudamericanos. Una publicación especializada advierte que la estructura del comercio mundial de aceite de soja, compuesta por exportaciones de Sudamérica e importaciones de Asia, se está modificando, y China se está convirtiendo en un actor clave. La India, el mayor importador mundial de aceites comestibles, ha dependido tradicionalmente de la Argentina y Brasil, pero actualmente los precios del aceite de soja chino son más bajos que los de sus competidores sudamericanos y su entrega es más rápida. Como resultado, los importadores indios están considerando comprar más en el futuro.
Por su parte, las importaciones de aceite de palma desde Malasia e Indonesia son otro hueso duro de roer. Un trader indio asegura que “si hay una estampida de ventas de aceite de palma, no se preocupen, nuestro país absorberá todo lo que llegue, siempre que el precio tenga un descuento”. La India es desde luego el mayor comprador de aceite de palma del mundo. Los envíos al país aumentaron un 51% en enero a un máximo de cuatro meses, ya que el fuerte descuento del aceite de palma frente al aceite de soja rival animó a las refinerías a incrementar las compras. Al mismo tiempo, las importaciones de aceite de soja se desplomaron un 45%, alcanzando un mínimo de 19 meses (280.000 toneladas).
A esto hay que agregar las consecuencias del acuerdo entre Donald Trump y Narendra Modi, por el cual la India acepta reducir aranceles y abre la puerta del mayor mercado mundial de aceites comestibles al aceite de soja estadounidense. La industria de procesamiento de aceite comestible ha recibido con cautela el acuerdo comercial bilateral provisional entre la India y Estados Unidos, pero está a la espera de detalles cruciales sobre recortes arancelarios, mecanismos de cuotas y especificaciones de calidad.
La decisión de la India de reducir los aranceles al aceite de soja estadounidense, podría reestructurar los flujos comerciales de aceites comestibles. El suministro estadounidense a corto plazo sigue siendo limitado, pero es probable que este cambio aumente la presión sobre el aceite de soja de Argentina y Brasil, y mantenga en alerta a los exportadores de aceite de palma, advierte una consultora analista de commodities con sede en Asia.
Infobae – Revista Chacra – Claudio Gianni


