A ese contexto se le agregó que, a fines de diciembre de 2024, “en virtud de un evento de iliquidez en el mercado de pagarés bursátiles para emisores del agro” y la “imposibilidad de cobro de ciertos créditos en favor” de la empresa, la dirección de la compañía comunicó públicamente que no pudo hacer frente al pago de un pagaré bursátil y que tampoco podría afrontar los vencimientos de los pagarés con vencimiento hasta el 31 de marzo de 2025.
Situación
El 15 de enero de 2025 se hizo pública una comunicación de que Los Grobo no llegó a un acuerdo con las entidades bancarias y financieras acreedoras por lo que se incumplieron con los respectivos pagos de capital e intereses de las cuotas de diversas obligaciones financieras que vencían por esos días. A fines de ese mes la conducción pidió la apertura del concurso preventivo.
En paralelo, se elaboró un plan para, en el marco del concurso, “posibilitar la continuidad del negocio y el mantenimiento de la fuente de trabajo, a la par que acordar con los acreedores comerciales y financieros una reestructuración de la deuda”. El 20 de febrero de 2025 se abrió el concurso en la Justicia. En septiembre próximo comienza la presentación de propuestas de pago.
En este contexto se puso en marcha un esquema “con el objetivo de tener viabilidad en las operaciones en el corto y mediano plazo”. El plan tiene como principales lineamientos la concentración en las actividades de mayor rentabilidad, en los negocios de originación y distribución de insumos; la potenciación mediante acuerdos acreedores y productores para la originación de granos y el convenio con Amaggi.
Los Grobo desactivaron el negocio de producción agrícola mediante siembras asociadas para disminuir la volatilidad de los resultados de la compañía y las necesidades de capital de trabajo.
Toda la estructura se adecuó a los cambios operativos; de 469 colaboradores en el inicio del 2025, ese año cerró con 247. “Con el objetivo de la reducción de costos, se llegó a un acuerdo con el sindicato basado en el procedimiento preventivo de crisis y se pactó una reducción de las contribuciones al sistema de seguridad social por tres meses. Ahora se gestiona la extensión de plazo y su aplicación a empleados fuera de convenio”.
La Nación – Gabriela Origlia


