Estos precios son tan altos en términos históricos debido en parte a la mayor demanda de hacienda debido al buen presente y a las perspectivas del sector y de la economía, pero también gracias al estancado valor del dólar.
“La demanda por este tipo de haciendas respondió muy bien, sobre todo cuando se negociaron los mejores lotes. Aunque hay que destacar que fueron haciendas generales y esto da cuenta de que se está recomponiendo el interés por reponer rodeos y eso se refleja en los valores” dijo Juan Wallace, titular de la firma.
Luego agregó: “De todos los remates que vi, es el primero en el que se alcanzan esos precios por los vientres”.
Es que, si se toma en consideración que históricamente el valor promedio de las vacas rondó los 700 dólares, su valor actual es tres veces superior a ese rango y diez veces mayor a los que hubo en las peores épocas.
Gracias a la sequía de 2009 y con el gobierno de Cristina Fernández interviniendo exportaciones, los precios de la hacienda caían, y una vaca podía llegar a valer entre 250 y 300 dólares. Fueron los años de una liquidación brutal en la que se perdieron 10 millones de animales que, a precio de hoy, sumarían miles de millones en desinversión ganadera.
En el remate de Wallace los terneros alcanzaron también precios muy buenos que ya se venían dando en otros remates. Las cotizaciones en esta subasta fueron de los 6.000 a 7.000 pesos por terneros de 180 a 230 kilos.
Wallace vendió terneros de 160 kilos en 7.300 pesos, de 200 kilos en 7.050 pesos y más pesados de 269 kilos en 5.539 pesos. Medido por unidad, esos terneros costaron 1.4 millón de pesos, es decir, mil dólares la unidad.
La demanda de terneros es muy firme, hay criadores con buena oferta forrajera que pueden ralentizar la salida de sus campos, aunque el precio es muy tentador y al no haber créditos al alcance de la mano lo que queda es echar mano a la venta de hacienda. Eso demora la reposición de vientres, muchos hacen toma de precios vendiendo sus terneras.
Wallace vendió varios de los mejores lotes cerca de 1,4 millón de pesos, aunque algunos más destacados y pesados hicieron valores un poco más altos.
Bichos de Campo – Nicolás Razzetti


