Según explicó a LA NACION el analista de mercados granarios Javier Preciado Patiño, los US$1289 millones liquidados en febrero están por debajo del promedio de los últimos 10 años, que fue de US$1500 millones. Y dijo que, sacando 2023 y 2020, “esta sería la tercera o cuarta peor liquidación”.
“Es un número flojo. La causa principal es porque cuando en septiembre pasado se lanzó el dólar soja -se suspendieron 72 horas las retenciones- hubo un anticipo muy fuerte de liquidaciones que todavía está presente. Recién va a empezar a darse vuelta ahora a partir de marzo”, señaló.
En este contexto, indicó que uno de los problemas fue la baja exportación de subproductos de soja. “No llegamos a 26 millones de toneladas de harina de soja, cuando tenemos un potencial mucho mayor. Eso se debe a una gran exportación de poroto que normalmente es de 6 millones de toneladas. Y ahora se están exportando más de 12 millones de toneladas. Lógicamente, eso le quitó materia prima a la industria aceitera. Tuvimos un volumen extraordinario de exportaciones de poroto sobre el fin del año pasado y eso se compensa ahora en el mes de febrero. Ahora, con el inicio de la cosecha de maíz en marzo y después de soja, se empezaría a corregir un poco este panorama. Básicamente, la explicación viene por ahí, donde la gran cosecha de trigo no llega a compensar por valor de la tonelada lo que es el complejo soja", finalizó.
Por su parte, Guillermo García, consultor granario, destacó que febrero es un mes de transición entre la cosecha vieja y nueva, sumado a que hubo menos días hábiles, por ser un período más corto y feriados de carnaval.
“En total, aproximadamente, fueron unos 15 días. A eso se debe sumar los paros de los gremios aceiteros que limitaron la actividad. En general, enero se sustentó en la fuerte exportación de la cosecha fina. En febrero, fue girasol, maíz y el complejo soja y las magnitudes fueron menores. Recién a final de mes empezaron a arribar a los puertos camiones de maíz en cantidad superior a trigo y soja. Además, el ritmo de comercialización tendió a reducirse a la espera de posibles anuncios en baja de Derechos de Exportación (DEX)“, cerró.
La Nación – Mariana Reinke


