
Según datos del OCLA, esta caída responde a “una cuestión principalmente estacional de la producción: Argentina tiene un pico productivo en primavera. Usualmente en ese periodo, desde la salida del invierno hasta fin de año, suelen ir aumentando las exportaciones para sacar los excedentes de leche mediante comercio exterior”.
“Cuando baja la producción, se ralentiza eso y muestra la caída de enero. En particular fue un diciembre muy bueno, con exportaciones muy elevadas, por lo que enero muestra una caída mayor respecto a ese mes. Pero si se mira los resultados interanuales, fue considerablemente más alta las exportaciones en toneladas y en valor, arriba del 25% ambas”, agrega el trabajo.
En el mercado interno los resultados fueron disímiles según la base con la que se compare: la venta de productos lácteos retrocedió 5,6% interanual, pero creció 2,6% en comparación con diciembre.
No obstante, el dato positivo en volumen respecto al último mes de 2025 cabe remarcar que si se mide por litros equivalentes - la cantidad de leche que se utiliza para elaborar los productos -, se obtiene una caída del 8%.

Si se analiza la baja en las ventas por grandes rubros respecto a enero del año pasado, el gran desplome se observa en las leches en polvo, con un desplome del 23,4%, seguido por la categoría “otros productos” - que incluye el dulce de leche, la manteca y los yogures -, con un 9,1% y las leches fluidas, con un 5%.
El consumo de quesos, por su parte, creció 1,9% interanual. En este sentido, cabe recordar que en la elaboración de este producto se utiliza el 50% de la producción de leche a nivel nacional.
En este sentido, se plantean dos razones que pueden explicar este retroceso.
Por un lado, tiene que ver con la fuente de la información, ya que el dato de ventas de productos lácteos se toma a partir de un relevamiento que hace la Dirección Nacional de Lechería, en el cual se toma cifras de industrias que representan el 60% del mercado.
Esto implica, por un lado, que no se tenga todo el panorama del mercado ni tampoco del consumo, mucho menos del informal (de hecho, el balance lácteo habla de un aumento del consumo por parte de las industrias en enero, por eso infieren desde el OCLA que el 40% que no se registra habría crecido en ventas), sino el que pertenece a las primeras marcas.
Teniendo esto en cuenta, la baja registrada se puede dar por “la gente que deja de consumir este tipo de primeras marcas y se pasa a otras no capturadas”.
También marcaron que “hay un vaivén en estos períodos de acuerdo a la recuperación del poder adquisitivo que tenga la gente o no. Por ejemplo, si comparamos este enero con el del año pasado, las ventas dan más bajas porque en ese momento fueron buenas, teniendo en cuenta que veníamos del 2024 un poco golpeados”.
Clarín


