Detalló que solo en el primer trimestre se exportaron 8,8 millones de toneladas de trigo, mientras que, en toda la campaña comercial, desde diciembre, el volumen asciende a 11,7 millones, “el doble que en los últimos cinco años”. Para la cebada, los embarques alcanzaron los 2,5 millones en el año (2,8 millones en la campaña), un 40% por encima del promedio del último quinquenio y un 50% superior al de la última década.
En el caso del maíz, aun con una campaña que comenzó en marzo, el ritmo ya muestra niveles elevados. La BCR indicó que, con los buques programados en el Line Up, las exportaciones podrían alcanzar los 5 millones de toneladas en el mes, consolidando un récord para marzo y el segundo mejor primer trimestre de la historia. Por su parte, el sorgo registró embarques por 207.000 toneladas, un 30% más que el año pasado.
Las oleaginosas también mostraron comportamientos destacados, aunque con matices. El complejo girasolero “está rompiendo récord de exportación”, impulsado tanto por los aceites como por una dinámica inusual en los embarques de semilla. En conjunto, la absorción externa del girasol superaría los 2 millones de toneladas en el primer trimestre, 3,7 veces el promedio de la última década.
En contraste, la soja presentó una dinámica diferente. Si bien la nueva campaña comienza formalmente en abril, en el primer trimestre las exportaciones sumaron 7,3 millones de toneladas, lo que implica un nivel 2% por debajo del promedio de los últimos cinco años.
Escenario
El fuerte ritmo exportador general tiene su correlato en la logística. La BCR señaló que la descarga de granos en puertos y plantas está en máximos, con más de 21 millones de toneladas entregadas entre cereales y oleaginosas, un 22% más que el año pasado a esta altura.
La dinámica comercial interna acompaña este proceso. Según la Bolsa rosarina, las compras de granos en el mercado físico superan los 52 millones de toneladas hacia fines de marzo para la campaña 2025/2026, un incremento del 46% respecto del mismo período de la campaña pasada y un 30% por encima del promedio de la última década.
En este contexto, la Bolsa de Comercio de Rosario también destacó el comportamiento de la soja, atravesada por el escenario internacional. “El ciclo 2024/25 estuvo marcado comercialmente por el efecto de la guerra comercial entre Estados Unidos y China”, indicó y señaló: “Las exportaciones de la campaña cerrarían en 12,4 millones de toneladas de soja: 2,7 veces más que la 2023/24”.
Según la entidad, la fuerte demanda externa tuvo impacto directo en el mercado interno. “La aspiradora china funcionó como un driver de demanda fundamental”, afirmó.
De cara al nuevo ciclo, la Bolsa rosarina subrayó el creciente rol de Paraguay para sostener la actividad industrial. Se estima que para el primer trimestre del año las importaciones de soja desde ese mercado totalicen 1,4 millones de toneladas, por encima de 1,3 millones de toneladas de igual período de la campaña pasada.
La Nación


