Lo que se pondrá a la venta es una fracción de ese enorme terreno que hoy ocupan diferentes institutos del INTA y también de la Municipalidad de Hurlingham, la ex Fundación Felices los Niños, el Hospital Papa Francisco, la escuela Mercedes Sosa y varios barrios populares. Es el terreno que ocupó desde su fundación hace 15 años, en la gestión kirchnerista, del INTA AMBA. Son 33 hectáreas, 30 en Ituzaingo y 3 en Hurlingham.
El renovado Consejo Directivo del INTA formado por funcionarios, ruralistas y representantes de las universidades públicas -que el Poder Ejecutivo quiso cerrar, pero el Congreso mantuvo en funciones a mitad de 2025- decidió en su reunión de fines de febrero el cierre de esa experimental dedicada fundamentalmente al apoyo de la producción agropecuaria en el enorme periurbano de Buenos Aires. Por lo tanto, Bronzovich, apoyándose en esa decisión, no tuvo ya impedimento para avanzar en la tan ansiada venta de estos terrenos.
“Mediante Resolución CD 27, de fecha 26 de febrero de 2026, acta 600 Punto 4.05, se suprimió de la estructura organizativa del INTA a la EEA AMBA y a sus unidades dependientes”, explicó el funcionario en la resolución, en la que también remarca que ahora “se considera pasible la desafectación del inmueble donde funcionara” esa experimental.
El predio conocido como “Cabaña Tuyú” es vecino al del INTA Castelar, y era una unidad que desde hace más de 15 años centralizaba la investigación y extensión en el cinturón frutihortícola más grande del país.
Bronzovich ya puede sentirse realizado con esta decisión, porque desde que asumió en el cargo su principal obsesión fue vencer la resistencia institucional para poner a la venta decenas de miles de hectáreas de campos experimentales en todo el país, tal como se lo requiere desde la AABE. De hecho, este productor históricamente ligado a Aapresid llegó a la Presidencia del INTA en reemplazo del cordobés Juan Cruz Molina, quien renunció en desacuerdo con la decisión de subastar el histórico edificio de la calle Cerviño 3101, en Barrio Norte.
Aquella operación fue un despojo evidente para el INTA: pese a las promesas públicas del ahora jefe de Gabinete Manuel Adorni, quien declaró que 70% de los recursos de esa venta iban a destinarse a impulsar las investigaciones del propio organismo, de los 13 millones de dólares que hubieran correspondido girarle el INTA recibió poco más de 1 millón, y el resto fue a parar a Rentas Generales. Este “robo” sucedió al amparo de un decreto firmado por Javier Milei en marzo de 2025.
Ahora la AABE va por los campos ubicados en las provincias. En un documento presentado por Bronzovich a fines de diciembre, se habla de que se han detectado aproximadamente 42.000 hectáreas de tierras que – a juicio de la AABE- se encontrarían en “desuso”, sin destino a actividades de experimentación ni de producción. Esto es negado por los propios directivos intermedios del INTA, pero marca a las claras cuál era la intención oficial.
En el caso de los terrenos que se “desafectan” ahora en medio del conurbano, y que están ubicados estratégicamente en cercanías del Acceso Oeste, hubo resistencia de la propia politica local a esta desafectación, pero que la conducción central del INTA no tuvo en cuenta. El 25 de marzo pasado, frente a esta amenaza, el Consejo Deliberante del partido de Ituzaingó votó una ordenanza donde declara “como Área de Preservación Ambiental, Productiva Patrimonial para la Memoria al predio ubicado en el polígono delimitado por las calles Gdor. Guillermo Udaondo, Federico Leloir, Dr. Nicolás Repetto y el Arroyo Soto, donde actualmente se emplaza la Estación Experimental INTA AMBA, el cual comprende el humedal del Arroyo Soto, el sector productivo el cual cuenta con un sistema de investigación, desarrollo y transferencia tecnológica y asesoramiento técnico y edificaciones de alto valor patrimonial, histórico y de la memoria”.
Aunque Bronzovich esta vez se cuidó de contar con el aval del Consejo Directivo del INTA para desafectar este inmueble (cosa que no sucedió con la anterior venta de Cerviño, donde la AABE se cortó sola), este asunto ya está judicializado porque el diputado kirchnerista Rodolfo Tailhade junto a Nahuel Levaggi, titular de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), presentaron una denuncia penal que apunta a dilucidar qué sucedió con los 18 millones de dólares de la venta de un edificio ubicado en Palermo. También fueron denunciados los representantes de las entidades rurales por “connivencia” en el proceso de desfalco. En aquella presentación se argumentó que la Procuración de Investigaciones Administrativas (PIA) había detectado al menos diez irregularidades en todo el proceso, desoídas por las autoridades del Poder Ejecutivo.
Bichos de Campo – Matías Longoni


