La consolidación de esta ventaja competitiva coincide con un cambio de mando clave. Adecoagro, tras adquirir la participación que pertenecía a YPF y a la canadiense Nutrien en una operación cercana a los 600 millones de dólares, se ha quedado con la totalidad de Profertil.
Desde hace un año, esta estrategia cuenta con el impulso de Tether, la empresa líder en criptomonedas y principal accionista de Adecoagro. La figura del uruguayo Juan Sartori, Jefe de Proyectos Especiales de Tether y Presidente del Consejo de Administración de Adecoagro, ha sido fundamental en esta transición.
En diciembre pasado, Sartori ha destacado que la integración de Profertil busca aumentar la exposición a "activos reales y sostenibles que generan valor a largo plazo", aprovechando que los ingresos de la planta de Bahía Blanca están mayormente dolarizados y cuentan con acceso directo al gas natural, su insumo principal. Y vaya si lo logra ahora en plena guerra.
Sartori está en plenos cuestionamientos por su participación en Bioceres. Directores históricos cuestionan el avance del fondo liderado por el uruguayo y alertan de un “hostigamiento financiero” impulsado por la nueva gestión. Al punto que denuncian interés por vaciar Bioceres S.A., acelerar su quiebra y reducir pasivos.
Con una producción de 1,3 millones de toneladas anuales, Profertil no solo asegura el insumo al campo argentino, sino que maximiza su rentabilidad en un contexto donde el cerco iraní solo ha permitido la salida de una cuarta parte de los barcos esperados.
Bajo la dirección estratégica de Sartori y el músculo financiero de Tether, la empresa está capitalizando la crisis para acelerar su trayectoria de crecimiento y reforzar su capacidad de desplegar capital en activos de alto rendimiento.
La Capital


