“Es probable que el productor mantenga superficie de cebada en detrimento del trigo, en las regiones del centro y sur de la provincia de Buenos Aires y La Pampa debido a diversos factores”, proyecta el consultor.

Entre tales factores se incluyen mejores rindes potenciales de soja de segunda sobre cebada que con respecto a trigo –debido a una cosecha mas temprana del cereal–, además de evitar la penalización por calidad que experimentó el trigo en la presente campaña, ya que la cebada forrajera, que en gran medida se exporta a Medio Orienta para alimentar a camellos, no tiene tantas exigencias al respecto.
“Con estos precios de fertilizantes, la tecnología utilizada seguramente sea menor, en particular en el uso de fertilizantes, para lo cual el cultivo de cebada debería comportarse mejor en términos de rendimiento que el trigo”, sostuvo.
“Por otra parte, es probable que parte de la reducción del área de trigo pase a oleaginosas, principalmente girasol en las zonas sur de la región pampeana, y soja en las zonas norte de la misma, debido a menor uso de fertilizantes y precios futuros más atractivos”, afirmó.
Conclusión: se trata de una campaña extremadamente desafiante para el productor argentino en cultivos de invierno, los cuales tienen tradicionalmente un rol muy relevante en la facturación de las empresas agrícolas del sur de la zona pampeana.
Valor Soja


