Vuelve a generar confianza
Uno de los puntos más destacados de las jornadas fue la recuperación de la previsibilidad como factor clave para el negocio ganadero.
Según Tonelli, la ausencia de trabas a las exportaciones y un marco más estable permiten proyectar a mediano y largo plazo, algo fundamental para un sector que requiere planificación y capital.
El consultor explicó que, si bien persisten temores vinculados a experiencias pasadas, el contexto actual ofrece señales claras para retomar decisiones productivas.
En particular, destacó que el productor vuelve a evaluar inversiones con mayor confianza, impulsado por una relación favorable entre ingresos y costos.
“Traté de poner mucho hincapié en que despierten, que crean que efectivamente el negocio está espectacular y que lo aprovechen”, sostuvo Tonelli ante los asistentes, subrayando que el momento actual representa una oportunidad difícil de repetir en el tiempo.
En esa línea, señaló que los costos relativos de muchos insumos se redujeron de manera significativa en términos del valor del ganado, lo que mejora la ecuación económica y habilita proyectos que hasta hace poco resultaban inviables.
De acuerdo con sus estimaciones, los costos productivos se abarataron entre un 30% y un 50% en función del valor del ganado, una relación que fortalece la rentabilidad y genera condiciones propicias para expandir la actividad.
Demanda de carne y desafío de crecimiento
La mirada internacional también ocupó un lugar central en el análisis del especialista. Tonelli enfatizó que el crecimiento del consumo de carne en los principales mercados globales abre una oportunidad estratégica para la Argentina, siempre que el país logre aumentar su producción y consolidar su presencia exportadora.
“El mundo requiere carne y Argentina tiene un potencial de crecimiento enorme. Es una oportunidad única para exportar y debemos estar preparados para abastecer mercados como Estados Unidos, Europa y China”, señaló durante su exposición.
No obstante, advirtió que el crecimiento productivo dependerá en gran medida de la recuperación del stock ganadero, un proceso que demandará tiempo, pero que puede acelerarse si se mantienen las condiciones actuales.
En ese sentido, el consultor planteó que el desafío no es solo aprovechar el buen momento del negocio, sino transformar esa coyuntura favorable en una estrategia de expansión sostenida que permita aumentar la producción y la eficiencia de los sistemas ganaderos.
Aspectos que siguen pendientes
Además del análisis económico y productivo, las jornadas incluyeron recorridas por distintas cooperativas de la región, donde dirigentes y productores plantearon problemáticas estructurales que afectan la competitividad del sector.
Durante esas visitas, el presidente de Coninagro, Lucas Magnano, advirtió sobre el impacto negativo del deterioro de los caminos rurales en la actividad productiva y en la logística del sector.
“Esto perjudica al productor y no es un capricho el reclamo, es una realidad. Los caminos tienen que estar a la altura de las tasas que se cobran”, sostuvo el dirigente, al referirse a la necesidad de mejorar la infraestructura vial en las zonas rurales.
Los encuentros también permitieron abordar otras preocupaciones vinculadas al aumento de los costos de transporte, la carga tributaria y los desafíos sanitarios y productivos que enfrenta la ganadería en distintas regiones.
Aun así, el mensaje dominante de las jornadas fue de optimismo y de acción. Para Tonelli, el momento actual exige una mirada estratégica y decisiones que permitan consolidar el crecimiento del sector.
“El negocio está en una etapa extraordinaria. La oportunidad está y depende de nosotros aprovecharla”, concluyó el especialista, sintetizando el espíritu de un encuentro que dejó en claro que la ganadería argentina enfrenta un escenario desafiante, pero también lleno de posibilidades.
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