“Nos criticaron los apresurados que querían sacar todo de golpe y los retardatarios que decían que no era el momento, pero acá están los resultados: se bajaron las retenciones y esta campaña el campo pone en las arcas del estado US$ 730 millones más que en la campaña pasada. Por eso es imprescindible seguir bajando los derechos de exportación, en forma escalonada y programada para generar previsibilidad y se pueda sembrar sabiendo el precio de lo que va a cosechar”, completó Rivara, al mismo tiempo que recordó que el país está obligado a eliminar dicho tributo al trigo, maíz y girasol a más tardar el 1º de mayo de 2029 por el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
Infraestructura
Por otro lado, Rivara remarcó la necesidad sobre avanzar en obras de infraestructura que acompañen al crecimiento del sector, al sostener que “con 160 millones de toneladas no podemos tener la misma infraestructura que cuando cosechábamos 60”.
Respecto a este punto, el dirigente empresarial hizo especial énfasis en las obras del Salado: “en las inundaciones del 2025, en el oeste bonaerense, se perdieron más de US$ 800 millones. Entre 9 de Julio, Bolívar, 25 de Mayo, Pehuajó y Carlos Casares perdimos de sembrar más de 450.000 hectáreas”.
“Cuando se arrancó la obra del dragado en 2003 había 14 dragas trabajando. En 2025 el Ministerio de Economía de la Nación paró por un año el dragado, alegando emergencia fiscal pero el Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica tenía, y tiene, más de US$ 200 millones en plazo fijo y Lebacs. Hoy hay, apenas, 6 dragas trabajando”, mientras que “Hidráulica de la provincia de Buenos Aires, ni apareció en el Oeste inundado en 2025, y tampoco apareció en el verano cuando había seca para arreglar los canales necesarios” .
Al mismo tiempo, criticó el plan vial que propuso el gobierno de Santa Fe: “rechazamos el cargo de US$ 1,5 que pretende cobrar, pues esto representa un nuevo impuesto de más de U$$ 120 millones de dólares cada año y también rechazamos que los productores sean los únicos que deban soportar el costo de 400 kilómetros de caminos que son usados por automovilistas, camiones de combustible, y todos los transportes de carga general que proveen a los más de un millón y medio de personas que habitan el gran Rosario”.
Costo argentino y semillas
En otro tramo, Rivara puso el foco en el denominado “costo argentino” a la hora de exportar. En este sentido, detalló que “poner su mercadería en un contenedor y subirla al barco es, aproximadamente, US$ 1.460 por contenedor. Por ese mismo trabajo un exportador brasileño pagaUS$ 310” y se preguntó: “cómo es posible que no haya un funcionario que se ponga a estudiar por qué, entre las navieras, los despachantes, las plazoletas fiscales y la Aduana nos generan un sobrecosto de US$ 1.200 por cada contenedor que sale desde nuestro país”.
Otro de los puntos delicados que tocó Rivara durante su discurso fue la necesidad de actualizar la Ley de Semillas, las cual tiene que provenir de un acuerdo entre la producción y los semilleros.
“Dios quiera que tengamos la capacidad de llegar a un acuerdo que nos contenga a todos, donde los productores acepten que la propiedad intelectual debe ser retribuida y, por otro lado, que los semilleros entiendan que Argentina no es Estados Unidos ni Brasil. Toda la cadena debe debatir la adhesión a UPOV 91”, dijo.
Por último, Rivara realizó una dura crítica a la empresa Bioceres, que desarrolló la tecnología HB4 y las autoridades de Agricultura del Gobierno anterior, que permitieron su siembra.
Por eso planteó: “sin duda alguna el actual presidente del Instituto tiene un desafío gigantesco por delante. Debe volver a recuperar el prestigio del Inase perdido en aquellos años oscuros. Y urge hacerlo porque no sólo tenemos el riesgo de un trigo transgénico que es rechazado por los mercados, sino que también enfrentamos un potencial problema con una soja HB4 no autorizada por el gobierno, que anda dando vueltas y que nos puede cerrar mercados externos”.
Clarín – Juan Manuel Colombo


