De esta manera, “al sumar los stocks iniciales estimados para el ciclo, la oferta total superaría los 74 millones de toneladas, 40% más que el ciclo pasado y un máximo histórico”, apuntó la BCR.
“Estas magnitudes hablan por sí solas y explican el alto nivel de competitividad en el mercado internacional del maíz argentino”, indicó el trabajo.
Esta dinámica se refleja sobre todo en el ritmo de embarques del cereal desde que comenzó la campaña comercial: teniendo en cuenta lo programado para fines de mayo y lo ya embarcado, durante el primer trimestre del ciclo 2025/2026 se despacharon más de 14,5 millones de toneladas de maíz, récord histórico y un 31% más que el promedio desde la 2018/2019 en adelante.
“De la mano de un ritmo exportador fenomenal, la comercialización de maíz en el mercado interno es una de las más altas de la historia para esta altura del año, con 27 millones de toneladas ya comprometidas entre contratos con precio firme y a fijar”, subrayó la entidad bursátil rosarina.
Este volumen supera en 53% el ritmo de operaciones del año pasado, y resulta sólo comparable con los de la campaña 2019/2020 y 2020/2021. Sin embargo, la oferta disponible de este ciclo es tan alta, que “más allá de que la absorción externa corra en máximos históricos y la comercialización interna sea la segunda más alta, la cantidad de toneladas estimadas que aún pueden llegar a comercializarse es completamente inusual: restan casi 40 millones de toneladas, 40% más que el ciclo pasado y 56% más que el promedio”.
Clarín


