Durante su discurso, Zerboni repasó varios de los ejes técnicos y productivos en los que trabajó la cadena del maíz durante el último año. Uno de los principales focos estuvo puesto en la chicharrita, la plaga que hace dos campañas provocó pérdidas equivalentes al 20% de la cosecha. También puso el foco en la expansión de las fronteras productivas y mencionó especialmente el potencial de la Patagonia. Desde Río Negro hasta Santa Cruz, indicó, existen oportunidades para producir maíz bajo riego y transformarlo en proteína animal. “Es enorme el desarrollo que el riego puede producir en tierras que se consideraban improductivas”, destacó.
Además, agregó: “Hoy, la geopolítica hizo que el tren esté pasando de nuevo por nuestra puerta. Algunos sectores ya sacaron su boleto: la minería y la energía están cambiando la matriz productiva de provincias como Neuquén, Salta, San Juan o Catamarca. Provincias acostumbradas a creer que eran pobres y dependientes, y que hoy se dan cuenta de que su futuro es enorme. No les está siendo fácil: las viejas costumbres y el pseudoambientalismo empujan en contra, pero tienen la decisión política y un marco regulatorio que acompaña”.
El dirigente utilizó una reflexión para plantear que el país enfrenta nuevamente una oportunidad histórica en un contexto global favorable para la producción de alimentos y energía. “Hace poco, conversando con un productor italiano, me dijo algo que me quedó grabado: ‘Qué país la Argentina, que ha dejado escapar el tren de las oportunidades extraordinarias varias veces, y otra vez le vuelve a pasar’”, reflexionó.
En cuanto al sorgo, resaltó que se está apostando a una biotecnología que viene a revolucionar el cultivo, y trabajando con todos los eslabones de la cadena para superar los desafíos y lograr la calidad que el mercado externo nos demanda. “Se trata de un cultivo que no sólo mejora los suelos y es excelente como alimento, sino que también está teniendo un boom en Brasil y Paraguay para producir etanol, con todo el desarrollo de productos que conlleva”, precisó.
Congreso
Zerboni recordó que en el Congreso del año pasado la entidad lanzó el objetivo “10x10”, que apunta a sembrar 10 millones de hectáreas y alcanzar un rendimiento promedio de 10 toneladas por hectárea para lograr una cosecha de 100 millones de toneladas de maíz. “Veníamos de un 7x7, casi 50 millones de toneladas. Este año vamos a producir alrededor de 64 millones de toneladas, un 8x8. Estamos más cerca, pero lejos de nuestro potencial”, afirmó.
En ese sentido, destacó: “Nuestro norte no es sólo producir más granos es también transformarlos más en carnes, lácteos, huevos, etanol y centenares de insumos que utilizan las más variadas industrias. Por eso, vamos a trabajar para que se apruebe en el Parlamento una Ley de Biocombustibles moderna, y leyes que nos permitan industrializar más en origen, generando desarrollo y arraigo en el interior del país, y exportar mucho más valor agregado, con trabajo argentino”.
Según recordó, el año pasado, en la Asamblea Anual de Maizar, tomaron la decisión de dejar de hablar de lo que se podría ser. “La Argentina es el país del potencial desde hace un siglo, pero el potencial no genera riqueza: solo genera nostalgia de lo que no fue. No podemos seguir escuchando la frase: Hay que esperar dos años, a ver qué pasa en la próxima elección. Así no hay inversión sustentable. Así no hay futuro", resumió.
Recordó que el Gobierno ha dado pasos clave como la unificación del tipo de cambio, el equilibrio fiscal, el impulso a las inversiones a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), la eliminación de trabas burocráticas asfixiantes y la eliminación de los cupos de exportación.
Un pedido de ayuda
Seguido de Zerboni, el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, habló de la potencia del campo, la resiliencia de los productores. “La semana pasada tuvimos un discurso en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires del presidente de la Nación, que fue histórico en términos de cambios de paradigma de lo que significa el campo para un gobierno. Venimos de gobiernos que destrataron, que tenían un relato en el cual ubicaban al agro del lado del enemigo. Ese paradigma cambió. Lo dijo el Presidente en el discurso y lo dijo el ministro de Economía al día siguiente cuando aclaró el sistema de baja de las retenciones con cronograma”, recordó.
Para el secretario “no es lo que está diciendo, es lo que está haciendo, son hechos”. Y agregó: “Las retenciones se están bajando, los aranceles se van eliminando, no hay cupos, no hay prohibiciones, no hay pedidos de permiso para exportar, no hay volúmenes de equilibrio. Hay otro ambiente para trabajar, hay otro ambiente para sembrar. Vuelvo a repetir: son hechos. Las bajas de impuestos, las bajas de aranceles y todo lo que está tratando de hacer el Gobierno para ayudar al sector privado y especialmente al agro está ocurriendo”, narró.
En otro tramo de su exposición, Iraeta hizo una broma con el auditorio al reclamar una actitud más optimista frente a las medidas del Gobierno para el sector agropecuario. “No lo dije la frase para que la aplaudan, pero me llama la atención”, señaló, y agregó: “Si no le ponemos un poco de flow, un poco de onda a la República Argentina de lo que estamos haciendo, no vamos a salir nunca del pantano”. Según expresó, el cambio de clima en el agro también depende de una cuestión “pura y exclusivamente actitudinal”.
“Tengamos actitud de que algo bueno está ocurriendo”, dijo el funcionario. “Se los digo porque yo estuve 40 años y ahora me toca estar acá, y es muy complejo, la palabra sería, es muy desgastante estar en una posición en la cual vamos haciendo las cosas y leés un tuit de un productor que está del mismo lado que estaba yo hace 20 años y te dan ganas de agarrar el sulky a patadas. Bajaste la retención hace tres días y es como si nada, como si no hubieras hecho nada. Cambiemos de actitud porque, si no, va a cambiar el Gobierno y van a cambiar las políticas para el campo. Ya pasó. Me voy a encargar, voy a hacer lo imposible, aunque me cueste la vida, de que no vuelva a pasar, pero necesito la ayuda. El Gobierno, el ministro de Economía, los argentinos necesitan la ayuda de todos ustedes”, expresó.
La Nación – Belkis Martínez


