En su cuenta de X, Caputo reveló que la decisión de inversión surgió tras una reunión mantenida con directivos de la compañía durante el Argentina Week realizado en Nueva York. “Recibí esta carta de Michael Gelchie, Director Ejecutivo de Louis Dreyfus Company. Una inversión estratégica para la empresa que se decidió que se hiciera en nuestro país. Son 400 millones de dólares para la construcción de una planta de procesamiento de girasol en Bahía Blanca”, escribió el funcionario. Luego agregó: “Surgió a partir de la reunión que mantuvimos en el Argentina Week en New York y es otra muestra enorme de confianza en lo que está haciendo el presidente”.
En la carta dirigida al ministro, Gelchie también valoró el escenario económico actual. “Nuestra decisión de inversión se basa en estos sólidos fundamentos, pero también en nuestro reconocimiento del importante progreso macroeconómico alcanzado por el gobierno nacional en los últimos meses”, sostuvo. Asimismo, consideró que el proyecto contribuirá a aumentar la capacidad de procesamiento de oleaginosas, impulsar las exportaciones con valor agregado, generar empleo y fortalecer la infraestructura agroindustrial.
Desde la firma recordaron que la inversión incluye la instalación de equipos diseñados para el procesamiento de oleaginosas, incluidos sistemas de preparación para limpieza, descascarado, acondicionamiento y laminado, así como prensas de alta capacidad y tecnología de extracción por solvente de alta eficiencia. Según adelantaron, la planta también contará con un área integrada para la recepción de semillas y la carga de subproductos del procesamiento —harinas, pellets y aceites—, así como con sistemas cerrados de transporte de productos diseñados para operación continua y un mayor control de emisiones.
Para Juan José Blanchard, COO global y responsable de Latinoamérica de la compañía, la inversión tiene un fuerte componente estratégico para el negocio internacional del girasol. “Con este nuevo desarrollo en la Argentina reafirmamos nuestro compromiso de largo plazo con una región que es crucial para el crecimiento de nuestro negocio global de girasol”, dijo.
Y agregó: “Se espera que sea una de las mayores plantas de molienda de girasol a nivel global, reflejando el compromiso de LDC de continuar invirtiendo en capacidades industriales eficientes, integradas y confiables, que fortalecen nuestro rol como socio de confianza tanto para productores como para clientes downstream”.
Explicaron que la futura planta también contará con automatización avanzada y sistemas integrados de manejo de materiales, así como con infraestructura energética térmica de alta eficiencia basada íntegramente en biomasa renovable (cáscaras de girasol), con el objetivo de optimizar el uso de energía y reducir las emisiones de carbono derivadas de la operación.
La inversión también fortalecerá la presencia global de LDC en el negocio del girasol. Según indicó la empresa, el proyecto complementará la nueva línea de molienda de semillas con alto contenido de aceite que desarrolla en Timbúes, Santa Fe, y la planta de molienda y refinación multisemilla adquirida recientemente en Foktő, Hungría. Con ello, la compañía busca ampliar sus capacidades de procesamiento para abastecer una demanda internacional creciente de aceites vegetales destinados tanto a la alimentación como a la producción de biocombustibles.
La Nación


