Desde el cierre del antiguo matadero municipal en 2011, Laprida no contaba con un frigorífico en funcionamiento, situación que obligaba a trasladar los animales a otras localidades para su faena, incrementando significativamente los costos logísticos y comerciales. El distrito registra una existencia aproximada de 2.600 porcinos y 260.000 bovinos y presenta una importante demanda local de carnes, con un consumo anual estimado de 500 mil kilogramos de carne bovina y 200 mil kilogramos de carne porcina. Se espera que la nueva planta contribuya a mejorar la competitividad de los productores y acercar alimentos a precios más accesibles para los consumidores.
“La puesta en funcionamiento de la planta abre, además, una nueva ventana de oportunidades para los productores de Laprida y de la región, que podrán avanzar en procesos de industrialización de su producción porcina mediante la elaboración de chacinados y otros productos con mayor valor agregado, accediendo a nuevas habilitaciones y ampliando sus posibilidades de comercialización”, indicó una gacetilla oficial.
En ese sentido, Rodríguez aseguró que “animales criados en Laprida tenían que viajar 150 kilómetros de ida y 150 kilómetros de vuelta para después poder ser consumidos por la propia población”.
Kicillof mismo remarcó que la concentración de la faena perjudicó históricamente a pequeños y medianos productores, obligándolos a trasladar sus animales a largas distancias para su procesamiento. “Esto va a abaratar costos para el productor, va a generar mejores resultados y seguramente también mejores precios para el consumidor”, afirmó.
El Gobernador sostuvo además que este tipo de inversiones buscan revertir procesos de concentración económica que afectan tanto a quienes producen como a quienes consumen. “Cuando la ganancia se concentra en muy pocas manos, los perjudicados son los pequeños productores y los consumidores. Por eso esta política es tan importante, beneficia al productor y al consumidor”, señaló.
Bichos de Campo


