Miércoles, 24 Junio 2026 02:27

La caída del precio de la urea impulsa refertilizaciones y una expansión del área de maíz: ¿hay suficiente stock?

El precio minorista de la urea bajó a US$ 600 por tonelada, luego de haber llegado a superar los US$ 1.000 en el punto más álgido del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán que mantuvo paralizado el tránsito de buques en el Estrecho de Ormuz y produjo una disparada en las cotizaciones del petróleo, el gas y los fertilizantes. En los últimos días, con los recientes acuerdos entre los países beligerantes, los valores comenzaron una curva descendiente, aunque todavía persisten dudas en cuanto a la disponibilidad del producto.

Este brusco descenso, representa un gran alivio para los agricultores argentinos ya que reduce sustancialmente sus costos productivos. Por eso, se han reactivado las decisiones de siembra de cereales de invierno en algunas regiones donde todavía hay margen de tiempo para hacerlo y de refertilización del trigo, en el caso de los lotes ya implantados. Asimismo, los productores ya piensan con más entusiasmo en la posibilidad de expandir la superficie sembrada con maíz en los próximos meses.

El punto máximo en precio de la urea se alcanzó a mediados de abril de 2026, en pleno recrudecimiento del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel, cuando las ofertas internacionales llegaron a ubicarse cerca de los US$1000 por tonelada e incluso algunos negocios superaron los US$1100.

"A nivel global, la producción mundial de urea se estima en alrededor de 210 millones de toneladas anuales, de las cuales sólo 55 millones de toneladas se comercializa en el mercado internacional. Y una proporción relevante del 35 por ciento del volumen proviene de Medio Oriente", explicó Armando Allinghi, director ejecutivo de la Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Productos Fitosanitarios (CIAFA) en diálogo con Clarín Rural. Por este motivo, cualquier tensión geopolítica en esa región impacta rápidamente en la disponibilidad, la logística y los precios internacionales del fertilizante.

Argentina es tomadora de precios en el mercado internacional de urea. "El mercado local se ubica en torno a los 2,4 millones de toneladas anuales y se abastece aproximadamente en partes iguales: cerca del 50 por ciento con producción local y el resto mediante importaciones", detalló el directivo.

Previo a la escalada del conflicto, en febrero, el precio de referencia de la urea en Argentina se ubicaba en torno a los US$ 650 a 670 por tonelada puesto en el puerto. Luego, con el aumento de la incertidumbre internacional y por el temor a interrupciones logísticas en el estrecho de Ormuz las cotizaciones internacionales se dispararon, encendiendo las alarmas en los países agrícolas importadores. "El precio escaló hasta alcanzar un pico cercano a los US$ 1000 hacia mediados de abril, esto implicó un incremento aproximado de US$ 350 por tonelada en un plazo de 45 días", repasó Allinghi.

A partir de ese máximo, y en la medida en que comenzaron a moderarse las expectativas de riesgo y a normalizarse parte de la oferta, el mercado inició una corrección bajista. "En un período similar, la referencia volvió a ubicarse en niveles sensiblemente inferiores, en torno a los US$ 630, estando incluso por debajo de los valores observados a fines de febrero", recordó el director de CIAFA.

Sin embargo, el escenario cambió rápidamente tras los acuerdos entre EE.UU. e Irán, la reanudación del tránsito en el estrecho y las exportaciones de urea de China. En apenas dos meses, el precio del fertilizante cayó aproximadamente un 40 por ciento desde sus máximos en el momento más crítico de la guerra.

No obstante, en el mercado aún hay incertidumbre porque continúa la tensión en la logística internacional y la volatilidad sigue latente. Todavía existen decenas de barcos cargados con urea demorados en el Estrecho de Ormuz y el tránsito por esas aguas otorga prioridad a combustibles y energía. En este escenario, se observa una cautela comercial.

En los comienzos del segundo semestre se dará una gran demanda de urea en Argentina, tanto para la siembra de maíz como para la refertilización del trigo y hay dudas sobre si los stocks disponibles alcanzarán a cubrir los pedidos que, normalmente, se hacen sobre la fecha.

Pero, según Allinghi, la disponibilidad de urea en Argentina no aparece como un problema importante. "No se observan actualmente inconvenientes relevantes, ya que existe flujo de producto y disponibilidad física. Además, el volumen importado acumulado a mayo de 2026 se encuentra por encima del registrado en igual período de 2025", puntualizó.

Por otra parte, indicó, la producción local de urea no contempla, hasta el momento, una parada de planta programada. En consecuencia, "bajo las condiciones actuales y con un flujo normal de importaciones, no debería esperarse un problema de desabastecimiento, salvo que se produzcan cambios significativos en el contexto internacional, logístico o productivo", señaló el director de CIAFA.

Nuevas decisiones

"No suele ser normal aplicar nitrógeno después de la siembra en la región núcleo, pero con una fertilización nitrogenada más accesible, los productores evalúan hacer refertilización a gran escala", explicaron técnicos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Es que, en una campaña con buena disponibilidad de agua, la baja del precio de la urea alienta a aportar a un refuerzo de la nutrición en búsqueda de mayores rindes y mejores márgenes económicos.

Según un relevamiento de la BCR, en Carlos Pellegrini se observa una reactivación en las ventas del fertilizante y muchos productores planean completar las aplicaciones durante el macollaje; en María Susana y Bigand, la decisión de refertilizar dependerá de que las condiciones climáticas acompañen el desarrollo del cultivo y de la persistencia de la tendencia bajista del precio de la urea; mientras que en Aldao consideran que agosto ofrecerá una buena oportunidad para realizar aplicaciones complementarias si el clima acompaña.

Por otro lado, el sondeo de la entidad rosarina, reveló que la caída en la cotización de la urea está fortaleciendo la intención de siembra de maíz, que podría incluso superar el récord de 2,3 millones de hectáreas marcado el año pasado en la zona núcleo, la que concentra las tierras más productivas del país, abarcando el sur de Santa Fe, el norte de Buenos Aires y sudeste de Córdoba. “Tenemos esperanzas de que el precio aún pueda tocar un nuevo piso. Hoy podemos indicar que la superficie de maíz sería igual a la campaña pasada, pero la posibilidad de un año Niño y la confirmación de la baja de la urea puede ser un aliciente para sumar más hectáreas“, sostuvieron productores consultados en Bigand. Por su parte, agricultores de María Susana afirmaron que expandirán el área maicera en un 20 por ciento respecto de la campaña previa.

En cambio, la superficie de trigo ya está prácticamente definida en esa región. "El elevado precio que tuvo el fertilizante al inicio de la campaña incidió de manera significativa en las decisiones de los productores, ya que la nutrición, principalmente urea y fosfato monoamónico, explica el 35 por ciento de los costos del cultivo", explicaron desde la BCR. En consecuencia, la intención de siembra se redujo un 12 por ciento en relación al ciclo anterior.

Clarín