No obstante, este resultado no logra compensar las pérdidas consecutivas desde noviembre del año pasado y, al mismo tiempo, se ubican muy por debajo del precio de equilibrio que precisa el sector, que en la actualidad se ubica en $565 por litro.
Por otro lado, la entidad alertó que pesan sobre los tambos “viejas deudas a muy alto interés”.
“Los productores enfrentan un proceso de endeudamiento creciente, con márgenes negativos y tasas que hacen inviable la actividad. Las líneas de crédito disponibles presentan tasas que superan ampliamente la inflación, lo que en la práctica se traduce en un obstáculo para sostener la actividad”, afirmó el escrito.
En cuanto a este último punto, un trabajo de Ieral sostuvo que, al cierre del primer trimestre de 2026, el saldo total de préstamos bancarios —en pesos y en dólares— a establecimientos cuya actividad principal es la producción de leche cruda ascendía a unos $478.401 millones.
Pasado a litros y teniendo en cuenta un precio promedio de la leche de $493 en dicho período, el saldo bancario equivale a unos 970 millones de litros de leche cruda.
“Considerando una producción nacional acumulada en los últimos doce meses de aproximadamente 11.846 millones de litros, la deuda bancaria representaba alrededor del 8,2% de un año de producción nacional”, sostuvo el trabajo de Ieral, lo que supone un incremento de 4 puntos porcentuales respecto al promedio de 2019-24, cuando el indicador se ubicó entre el 4% y el 5%.
“El registro del primer trimestre de 2026 marca, por lo tanto, un regreso a los máximos históricos de la serie”, destacó el informe.
En base a este panorama planteado por la Meprolsafe, la entidad exigió “medidas urgentes que permitan recomponer el precio que recibe el productor, establecer condiciones de refinanciamiento acordes con la realidad del sector y garantizar una distribución más equitativa de toda la cadena de valor”.
“Sin productores no hay leche, sin leche no hay industria, y sin industria no hay exportaciones. Ignorar esta realidad es comprometer el futuro de una actividad estratégica para el país. Es momento de dejar de celebrar récords estadísticos mientras quienes los hacen posibles trabajan al límite de su supervivencia. El éxito de las exportaciones debe reflejarse también en la tranquilidad y rentabilidad de quienes todos los días producen la leche argentina”, concluyó el comunicado.
Clarín


