Esa caída en la cantidad de tambos está acompañada por un proceso de concentración, mediante el cual establecimientos más grandes concentran una porción cada vez mayor de la producción.
De acuerdo a lo informado por OCLA, “los tambos con más de 500 vacas totales en producción son sólo el 7,1% de los tambos, pero tienen el 29,7% de las vacas y aportan más de un tercio de la producción total de leche”.
En contrapartida, “los tambos de menos de 100 vacas totales en producción que son el 32,7% de los tambos, tienen el 8,1% de las vacas y generan menos del 10% de la producción total”.
En cuanto al stock bovino, otra de las variables que releva el observatorio cada mes, en junio la cantidad de vacas lecheras se redujo 1,91% respecto al mes anterior y un 0,26% en la comparación interanual.
Actualmente, hay 1.527.750 cabezas, unas 4017 menos que junio 2025 -en lo que fue uno de los años más bajos en la serie histórica- y 62.224 menos que en junio de 2024. En los últimos 10 años la tasa de disminución de animales en producción fue del 1,66% anual.
El dato que sí mostró un incremento es el promedio de vacas por unidad productiva, es el que más ha aumentado durante los últimos años y con particular énfasis en 2026, como contracara de la desaparición sostenida de tambos.
En junio, mostró un ligero avance (2,4%) respecto al mismo mes del año pasado. Si a mitad del 2025 la media era de 170 vacas por tambo, hoy es de 174. En 2023, cuando la cantidad de establecimientos se ubicaba por encima 10.000, el promedio por cada uno de ellos era de 150 animales. En 2024 fue de 162, y desde el mes de marzo de este año el promedio se ubicó por encima de los 170.
Bichos de Campo


