A ese escenario se sumó el informe semanal del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), que mostró un leve deterioro en el estado de los cultivos. El organismo redujo del 65% al 64% la proporción de soja en condición buena o excelente, cuando el mercado esperaba que ese porcentaje permaneciera en 66%. Aunque la diferencia fue de apenas un punto porcentual, el dato fue interpretado como una señal de que el cultivo comenzó a sentir el impacto de las condiciones climáticas, algo que suele seguirse de cerca porque puede afectar la producción final.
El USDA informó también que la floración ya alcanza al 34% de los cultivos, frente al 19% de la semana pasada, al 30% de igual momento de 2025 y al 28% promedio de los últimos años. Se trata de una etapa clave porque es cuando la planta comienza a definir buena parte de su potencial de rendimiento. Por eso, cualquier episodio de calor extremo o falta de agua durante este período puede traducirse en menores rindes al momento de la cosecha.
En su análisis diario, la corredora Granar destacó que “pese a un intento de toma de ganancias de los especuladores en la media rueda, en las nuevas mejoras influyeron las compras chinas y la desmejora de los cultivos relevada por el USDA”.
Agregó que, más allá de la posibilidad de algunas lluvias durante los próximos días, “sigue vigente la previsión de una ola de calor sobre buena parte de Estados Unidos en los pronósticos extendidos de 6 a 14 días sobre las principales regiones productoras de granos gruesos”. Esos pronósticos mantienen en alerta al mercado porque las temperaturas elevadas durante esta etapa del cultivo pueden afectar el llenado de los granos si no están acompañadas por suficiente humedad.
Durante la jornada también hubo otra señal positiva vinculada con la demanda. En su reporte diario, el USDA confirmó una venta de 105.000 toneladas de harina de soja estadounidense a Colombia para la campaña comercial 2025/26, una operación que refleja que la demanda por productos derivados de la soja también se mantiene activa.
Sin embargo, el mercado ya comenzó a mirar el próximo dato clave. Este viernes el USDA difundirá su informe mensual de oferta y demanda y varios analistas esperan que el organismo eleve su estimación para la cosecha estadounidense 2026/27, luego de haber aumentado a fines de junio la superficie sembrada desde 34,28 hasta 34,55 millones de hectáreas. Si esa mayor superficie finalmente se traduce en una cosecha más grande, habría más soja disponible en el mercado y eso podría limitar nuevas subas de los precios.
Sobre ese punto, Granar advirtió que “en contra de la soja en los próximos días podría empezar a jugar la especulación de los operadores con una revisión al alza del volumen de la cosecha estadounidense de soja 2026/2027 en el informe mensual que el USDA publicará el viernes”, justamente por el incremento del área sembrada informado por el organismo.
La Nación